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Sant Martí de Llémena

Cóctel irresistible de naturaleza y tranquilidad

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Escribía Josep Pla que “el valle es de una gran belleza bucólica y rural”, una referencia explícita al Valle del Llémena, uno de los espacios naturales más bonitos de la provincia de Girona. Comprende un conjunto de sierras y parajes salpicados por volcanes milenarios, imponentes acantilados y abundantes fuentes de agua. Y Sant Martí de Llémena forma parte de este magnífico escenario, un pueblo tranquilo y bucólico donde la alianza de la naturaleza y la tranquilidad forman un cóctel irresistible.

El Castillo de Granollers (siglo XIII) quizá sea la principal muestra destacable de patrimonio arquitectónico del municipio. Fue remodelado durante el siglo XIX y hoy en día está habitado como masía. El cuerpo principal del edificio es una gran construcción de tres plantas distribuida a banda y banda de una torre cuadrangular de cinco plantas. A lo largo y ancho de las cuatro entidades de población que integran el municipio (Sant Martí, Granollers de Rocacorba, Llorà y Les Serres) hay numerosas iglesias y capillas perfectamente integradas en el entorno natural.

Hay excursiones de todo tipo y para cualquier edad. A pie o en bici. Cuevas visitables, aunque de difícil acceso, una ruta al volcán de la Banya de Boc desde Sant Martí o Llorà para observar su cráter de 1300 x 860 metros y 100 metros de fondo, o bañarse en la Poza del Diablo, la principal zona de baño del valle. En definitiva, hay que ir.

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