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Sarral

Buen vino y artesanía de alabastro

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La viña y la piedra de alabastro han marcado la vida y la historia de esta villa de la Conca de Barberà. Conocida como 'el corazón vinícola y artesano de Cataluña', Sarral posee un rico legado modernista que tiene en su bodega cooperativa su máximo exponente, junto con dos casas rubricadas por César Martinell, el artífice del modernismo catalán en tierras de Tarragona: la casa Cal Garrofa (1924) y la casa Cal Cabronet (1991). Llama también la atención el llamado Carrer dels Jueus, una vía de 60 centímetros de ancho que atestigua que en Sarral hubo una pequeña comunidad judía y que comunica la Plaça Major con la de l’Església. Aquí se erige la Iglesia de Santa María, barroca, cuyo interior ha sido rehabilitado recientemente. Hay que prestar atención a los altares de alabastro, los vitrales laterales, la pila bautismal de jaspe y las pinturas de factura neobizantina del presbiterio. En el patio de la casa rectoral destaca el tímpano románico del siglo XIII, el elemento escultórico más valioso del patrimonio de esta villa.

Para conocer de primera mano la actividad artesanal propia de Sarral hay que visitar el Museu de l’Alabastre, un recorrido por el trabajo, ciencia y técnica de esta piedra natural, típica del municipio desde 1917, cuando se abrió el primer taller. El vino, con varias bodegas, y la cooperativa, es la otra gran pasión de Sarral, rodeada de miles de hectáreas de viñedos en los que se producen caldos de la DO Conca de Barberà. Finalmente, en una colina y con vistas a la población, está la Ermita dels Sants Metges. Este bello lugar, hito de romerías y paseos, fue rehabilitado en los años 70 del siglo pasado. Se conservó el antiguo ábside y se incorporó una vidriera conceptual diseñada por Grau-Garriga en la fachada principal del templo. 

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