Elegante, coqueta, natural y acogedora. Y lo es desde hace mucho; de hecho, antiguamente los comerciantes que venían a Valdemoro hacían una parada en la popular fuente de la Villa para que el ganado recuperase fuerzas tras un viaje tan largo, antes de ofrecer sus productos en su preciosa Plaza de la Constiutución, epicentro del negocio. Así es Valdemoro, ciudad que creció por su cercanía con la realeza de Aranjuez como enclave comercial. Este hecho se recuerda cada año mediante una impresionante feria Barroca, en la que la localidad vuelve a sus orígenes, la hermosa puesta en escena es rematada con una serie de jornadas destinadas al comercio, a la gastronomía y a la música popular de la época. Entre tanto ajetreo hay tiempo para el relajo y el contacto con la naturaleza, es aquí cuando se puede aprovechar para conocer los tesoros verdes valdemoranos, destacando especialmente Las Bolitas del Airón o la policromía del parque Duque de la Ahumada, donde elegancia y la finura van de la mano, creando un paisaje maravilloso.

Contacto

Localización