En ruta con La Terremoto de Alcorcón por Palma de Mallorca

"De Mallorca solo me mueve ya el trabajo"

La Terremoto vive, trabaja y descansa en Palma de Mallorca, donde también regenta el 'Bar Flexas', un mítico de la ciudad. La capital balear esconde tesoros, altares kitsch, azoteas con vistas privilegiadas y templos del buen comer que la concursante de MasterChef Celebrity 5 nos enseña. En su recorrido particular levanta miradas de asombro, saludos de complicidad y abrazos de oso.

Los Mismos cantaban el verano de 1968 Puente a Mallorca, donde reivindicaban una autopista marítima que uniera Valencia con la isla balear para evitar tener que tomar el barco o el avión. No estoy segura de que fuera una buena idea; de todas formas, los aeropuertos siguen siendo lugares frecuentados por La Terremoto cuando vuelve a casa, después de su ajetreada vida en la península, sus rodajes en concursos o series de televisión y sus innumerables trabajos, colaboraciones y proyectos.

Su cabeza bulle y no para de generar ideas con una cierta propensión al surrealismo y las causas perdidas, lo que su madre resume siempre con la sentencia: "hija, tú es que eres muy novelera".  "Soy muy caótica, pero contrariamente a otras personas yo lo he aceptado y vivo inmersa en el caos. No tengo un orden mental y cada día quiero hacer una cosa distinta. Hoy me interesa la cocina coreana y mañana la costura tradicional del sur de África, ¡qué le vamos a hacer!".

De su actual participación en el concurso de la TVE, Pepa Charro dice que le ha puesto las pilas en materia culinaria. "Cuando me llamaron yo no sabía hacer nada, vamos, las cuatro cosas que todo el mundo hace: cocido, lentejas, tortilla… Pero es que la gente va muy preparada, yo pienso que se hacen cursos antes y lo suyo sería que se prohibiera la preparación previa. Es más gracioso y más cómico que la gente no tenga ni idea y que salga algún que otro desastre". Le pregunto sobre el ambiente con sus compañeros: "Muy bien. Hombre, me he peleado con Celia Villalobos, pero ¿quién no? Coincido mucho con Lucía Dominguín y en general con todos". 

Con el gusanillo de los fogones dentro, La Terremoto planea hacer junto con Lluís Pérez (el pastelero por excelencia de la isla mallorquina) una colección cápsula de bombones-homenaje para estas navidades. Permanezcan en sintonía.

Cuéntanos tu relación con Palma de Mallorca, porque tu apellido delata que no aterrizaste aquí, precisamente.

Cierto. Además nunca vine a Palma de viaje de fin de curso. Mi primer desembarco en la isla fue de la mano del Banco Santander, con uno de mis primeros trabajos que consistía en una auditoría interna de clientes precontenciosos y morosos. Viajábamos por toda España y estuvimos un tiempo en Mallorca. Imagínate la que liamos, mi compañera y yo, con un buen sueldo y horario de banco (solo de mañana).

la terremoto en el bar flexas
Una noche más trabajando en el 'Flexas'.

Pero mi campamento base lo establecí de la mano de Diabéticas Aceleradas el último año del siglo XX. Yo trabajaba en una productora y una vez salí en un programa de televisión cantando una copla entre el público, así como una cosa improvisada. Las Diabéticas me vieron, me llamaron y me propusieron que entrara en su grupo puesto que les faltaba un componente. Como ves, mi historia es muy al estilo Hollywood.

Así que vine a hacer la temporada de teatro, y el aviso "cuidado que la roca engancha" del que yo me reí en su momento se convirtió en un presagio, augurio, vaticinio, casi una profecía. A día de hoy, de aquí no me mueve más que el trabajo. Palma es, sin duda, la mejor base. Al menos en lo que llevo del siglo XXI. 

bar molinar
Su bar de barrio preferido: el 'Molinar'.

¿Cómo convives con las hordas de bárbaros del norte que invaden esta ciudad (o al menos, lo hacían antes de la covid) cada verano? ¿Hay algún lugar turístico que te guste especialmente, aunque los residentes lo odien o les resulte especialmente hortera?

Magaluf me pareció un parque de atracciones en su momento. En aquella zona tuve la suerte de formar parte del equipo creativo, de prensa, de limpieza, de gestión, de transporte y de mil secciones más en el festival que construimos junto a Toni Plá y Xavi de las Heras en el 2001. El gran Isladencanta.

Colaborar con el ayuntamiento de Calvià nos hizo explorar la zona en un momento bien álgido, bien hooligan. Pero no olvidemos que la maldita covid nos ha descubierto un azul cristalino detrás del tumulto chillón y ordinario que lucía pectorales. Tuvo su encanto, pero ahora se transforma para el goce de los isleños, que no nos atrevíamos a acercarnos a esos parajes.

"La roca engancha", y ella es un ejemplo.
"La roca engancha", y ella es un ejemplo.

¿Cuál ha sido la época dorada de Palma? ¿Si tuvieras que hacer un musical sobre esta ciudad en qué años lo situarías?

Creo que en los 50, 60, 70; incluso los 80. Por algo se han paseado, han alternado, han comido de gloria, han disfrutado del sencillo lujo isleño personajes como Errol Flyn, Ava Gardner, John Barry o Anthony Quinn. La primera vez que visité Menorca se me cayeron dos lagrimones al comprobar que proteger una isla era una obligación que, en esta, se habían saltado muy a la torera. Se ha valorado muy tarde y aún no se valora lo suficiente la esencia de este sitio, su propia identidad. Hace poco estuve en la costa amalfitana, en Italia, y pude ver cómo se saca brillo y partido al lujo del deterioro. Me habría enamorado más de esta isla si pudiera ver lo que veo en las fotos antiguas en blanco y negro, esos pueblos, las calas, los pequeños puertos, esas costas casi vírgenes.

¿Dónde te gusta empezar el día, cuando hay tiempo suficiente para rumiar el desayuno? 

Me encanta desayunar en el 'Bar Molinar' (Vicari Joaquim Fuster, 111) mirando al mar, con una yesca de pan moreno, tomate de ramallet y camaiot (un embutido de la isla). Un sabor fuerte para comenzar fuertes jornadas de trabajo.

Mientras La Terremoto conversa con unos clientes, veo que el bar es de esos antiguos que conservan sus mesas de mármol, su nevera-mueble de madera y su ubicación inmejorable en el pequeño puerto del Molinar, que ahora se está remodelando y agrandando, cosa que nuestra musa no ve con buenos ojos. 

desayuno en el molinar
Tomate de 'ramallet' y 'camaiot' para desayunar.

¿Cuál es tu barrio favorito de Palma y por qué?

Pere Garau. Desde que llegué y oí que Diabéticas lo nombraba constantemente, he visto cómo ha crecido. Pero no quiero que crezca más. La multiculturalidad que ofrece (chinos, indios, paquistaníes, marroquíes, senegaleses) junto a los payeses de los puestos del mercado, que los martes, jueves y sábados vienen de todas partes de la isla a vender sus frutas y verduras, lo hacen muy especial. No es la Palma del turista, ni pisarás buenas baldosas de las calles comerciales con nobleza, ni sus farolas tienen historia de herrero. Pero te aseguro que tanto su mercado como las calles colindantes son toda una miscelánea encantadora a las que la Milla de Oro debería envidiar por su vida.

La Terremoto es asidua al mercado del barrio (Plaza de Pere Garau), especialmente a la pescadería ‘Peixos Bonnin’ (desde 1955), a la charcutería ‘La despensa de Castilla y Leó y a ‘Ses Cubanas’, uno de esos bares de mercado, donde tomarse una caña y una ración de ensaladilla o de boquerones en vinagre.

En las inmediaciones de Pere Garau está también ‘La Esquina II’ (Francisco Manuel de los Herreros), un templo kitsch lleno de imágenes religiosas con la coartada de ser cafetería de barrio. Su dueño, sin embargo, es parco en palabras. Tal vez por dar el contrapunto a tanto barroquismo que hace las delicias de la de Alcorcón.

peixos bonnin
'Peixos Bonnin' uno de sus rincones preferidos en el mercado de Pere Garau.

¿Un hotel en Palma para no dormir (se supone que haciendo cosas más interesantes)? 

'H&M Balanguera' (Balanguera, 37). En medio del tráfico, Palma te regala este oasis. Ya sabéis que me encanta esconderme detrás de una máscara o en un rincón vestido con el arte de Pedro Oliver y mucho mimo. ¡Para no dormir y para no salir de allí!

Los hermanos Horrach Moyá (Toni, Juan Antonio y Antonia María) están a cargo de esta cadena hotelera que colabora desde hace tres años, en la fiesta que el ‘Flexas’ convoca cada verano en esta ciudad, proporcionando alojamiento gratuito para los artistas. El acontecimiento estival sin precedentes, organizado exclusivamente por el ‘Flexas’ y sin ayuda oficial (más que proporcionar un espacio donde hacerla), no ha sido posible este año, debido a la pandemia, pero contó en el 2019 con la actuación de Milli Vanilli, entre otros grupos. “Mucha gente se piensa que es el Orgullo Gay”, cuenta La Terremoto, “por la profusión de personajes de todo tipo, pero es la fiesta que llevamos haciendo desde hace 16 años y que tiene su Flexas Kids para los niños. Aquí los artistas alternan con dos travestis de Bilbao que proponen juegos a los niños. A eso le llamo yo normalización”.

hotel h&m balanguera
Y para pernoctar, se queda con el 'H&M Balanguera'.

¿Qué te gusta comprar cuando estás en Palma que no puedas comprar en otros sitios? 

Un buen cardenal (pastel en forma de brazo de gitano) en el horno ‘Reina María Cristina’ (Reina María Cristina, 69). Un placer que no viaja, se queda en mi estómago y luego en casa. Los zapatos de ‘Monge’ (Colom, 8) hechos a mano. Imposible andar mejor con ellos calzados. Un guante para el pie.

¿Eres playera o buscas más bien la sombra? ¿Algún arenal o cala preferida en la isla?

Siempre fui niña de Atlántico al veranear en Huelva. Playas eternas de arena fina y blanca pero con un mar oscuro y enfadado. Al llegar a Mallorca me enamoré del acto de verme las uñas de los pies mientras me bañaba en una mar en calma.

monge
Los zapatos de 'Monge' son "un guante para el pie".

Hay unas pocas rocas en Can Picafort donde mi suegra y sus amigas, con una media de 70 años, se bañan cada día en verano retando la gravedad. Dichas rocas han sido amenazadas en varias ocasiones por proyectos estúpidos. Lo que no saben es que me pienso pelear por ellas cual baronesa Thyssen antes de que las toquen.

En cuestión de excursiones de un día (las que se ofrecen a los turistas). ¿Con quién irías a: 1. Las cuevas del Drach, 2. Una cala nudista y solitaria, 3. Un día en yate. y 4. Algún lugar recóndito de la Sierra de Tramuntana?

A las cuevas con mi madre. Con ella fui mi primer verano en Mallorca, y con ella repetiría un millón de veces. El nudismo se lo reservo a Miguel Ángel Silvestre, para poder admirar su cuerpo toda una jornada, y el barco es para Xavi de las Heras, mi socio en todo, en nuestro viejo llaüt, mi patrón y mejor bucanero. Lo mejor de la Sierra de la Tramuntana es bajar a pie Sa Foradada y acabar comiendo en su restaurante para digerirlo todo cuesta arriba, de vuelta al parking.

¿Tu restaurante preferido en Palma?

'Andana' (Plaza de España, 6) de Maca de Castro ('Maca de Castro', [3 Soles Guía Repsol] en Port d’Alcúdia, al norte de la isla). No solo por mi amistad con ella sino por el buen comer, que es lo que me lleva a sus mesas constantemente. El cambio de carta me hace disfrutar de muchas de sus interpretaciones de comida clásica convertida en un must vanguardista en la mesa. Y, si hay que elegir, me quedo con los huevos de la abuela o la coca de julivert (perejil) de Joana, receta de mi suegra que Maca incorporó a su carta como homenaje.

andana palma
Si se trata de comer bien: 'Andana'.

A Maca le debo gran parte de mi cultura culinaria y el haber conocido a algunas de las mejores chefs del mundo; ya que he asistido a muchos congresos del Parabere Forum, una asociación que pretende mejorar la gastronomía y la alimentación desde un punto de vista femenino, y que cada año reúne a las mejores cocineras del mundo. Y con Maca he viajado mucho. En una ocasión que nos tocó la lotería (el cuarto premio) fuimos juntas a Japón. Me encantó, nos hartamos de comer y allí hay puestos de comida callejera con un nivel de estrellas Michelin. La primera noche ya hicimos un montón de amigos.

Otro restaurante al que me gusta ir, ya más íntimo y petit, es 'La Juanita' (Carrer de la Sala dels Flassaders, 4), un comer delicado con unos vinos muy cuidados y un chef entregado. Cualquier día es diferente, él hace que el plato que elijas del menú sea el favorito en cada visita.

La Terremoto es amiga de la laureada chef Maca de Castro.
La Terremoto es amiga de la laureada chef Maca de Castro.

Sitios donde correrse una juerga (cuando la covid lo permita). ¿No crees que la vida nocturna había decaído un poco en la ciudad, incluso antes de la pandemia?

Son muchos los locales que se han ido cerrando en los últimos 10-15 años. Hemos pasado de la saturación de Gomila, con espacios mágicos como fueron 'Sonotone' o 'Casino Royale', a no saber dónde tomar una copa, escuchar música en directo, o bailar al ritmo de un buen dj. Parece que hay alguien que se ha empeñado en que el ocio nocturno no tenga cabida en esta isla.

Echo de menos la zona de La Lonja con dos o tres locales donde sonaba buena música y se podía estar hasta las tantas. No van de la mano la nocturnidad con las malas costumbres. No sé por qué se empeñan, desde hace años, en que vivamos solo de día.

El rincón de La Terremoto y el de mucha más gente.
El rincón de La Terremoto y el de mucha más gente.

¿Tu monumento histórico favorito?

Ahora te parecerá una locura, con todo lo que hay en la ciudad, pero las bóvedas de Ses Voltes (cercanas a la catedral) me dan mucha marcha. Un parque muy poco aprovechado donde en los años 80 debió vivirse, beberse y crearse mucho. Allí tuvimos la suerte de poder organizar un homenaje (junto a Xavi, mi compañero de batallas, y Tina Codina) al mítico grupo Peor Impossible (donde estaba Rossi de Palma), que ya gozó de los arcos en plena movida. ¡Liamos una gorda! Me pueden los recuerdos bellos en construcciones bellas. Así hay doble ración de belleza.

¿Cuándo estás triste, harta, cansada o exhausta a qué lugar te gusta ir a refugiarte?

El 'Bar Flexas' es mi refugio. El mío y, afortunadamente, puedo decir que el de mucha gente. Es algo así como una caseta SOS. Cuando abrimos, en el 2004, la zona todavía funcionaba como el barrio chino de Palma y comenzamos el periplo de la integración, hicimos un esfuerzo brutal por convivir en la zona. El Flexas era, y es, el sitio de las generaciones de entonces y de las modernas insaciables de hoy en día. ¿Dónde mejor que en tu propia casa para tomarte un vino de Galmés i Ribot o hacer una cata de jereces? ¿Dónde si no se puede ver la obra de un grafitero neoyorquino y los muebles del mejor interiorista y coleccionista de Palma, José Luis Juan Font? ¿Dónde se puede besar a tu novia o novio, seas quien seas, y tomarte las cañas mejor tiradas de la ciudad, derrochando espuma, sino en el ‘Flexas’?

Un vino en el 'Flexas' como broche.
Un vino en el 'Flexas' como broche.

Y por si todo esto fuera poco, el bar es único en su genuinidad. No es un falso local antiguo, es de verdad, con su suelo hidráulico, sus sillas de madera, su columna, su barra altura de codo y su cámara de madera, aún en marcha. Y con Xavi a los fogones.

¿Cómo está la escena LGTBI de la ciudad? ¿Algún sitio a recomendar?, porque tú siempre has simpatizado con este colectivo hasta convertirte en su musa.

Lamentablemente, el colectivo (a pesar de iniciativas puntuales y muy pocas personas que lo cuiden institucionalmente) no cuentan con el apoyo de gran parte de la ciudadanía y, en ocasiones, la homofobia está más presente de lo que me gustaría. Desde el ‘Flexas’ hacemos lo que podemos por su normalización y visibilización. Desde entregar nuestro premio ‘Gamba de Oro’ a Chrysallis (asociación de familias de menores trans), hasta no necesitar banderas para celebrar orgullosamente nuestro aniversario.

¿Qué le falta a Palma para ser la mejor ciudad del mundo para vivir?

Más cultura, más permisividad y más apoyo a la pequeña hostelería.