Colegiata de Cervatos (Alto Campoo), Santa María de Nía y San Martín de Elines (Cantabria)

El románico erótico o cómo enseñaban con arte a los analfabetos

Solo las mentes sucias y reprimidas -o las incultas- miran las imágenes eróticas del arte románico y fingen espantarse. Realizadas hace mil años -siglos XI y XII, cuando los cristianos comprobaron que el mundo no se acababa en el año 1000-, monjes y religiosos pidieron a los maestros canteros que tallaran en piedra escenas de sexo. El objetivo era ilustrar a las personas que no sabían leer ni escribir cómo reproducirse. O enseñarles qué era pecado.

Los monasterios expandieron esas enseñanzas también en los grabados de los libros que copiaban y la orden de Cluny, los benedictinos que tomaron las riendas de la Iglesia en aquellos tiempos, no frenaron ese arte dentro del románico que ellos ayudaron a expandir por el Viejo Continente.

Metopas San Pedro Cervatos
Por algo es conocida como la catedral del románico erótico.

Fuera para enseñar a los analfabetos -la gran mayoría en aquellos tiempos- qué estaba bien o qué estaba mal, o para aumentar la natalidad en tiempos de guerras y repoblación de territorios reconquistados, dejaron en España y en Europa imágenes fascinantes milagrosamente escapadas a la moral que, en tiempos más tardíos, predicó que el sexo era pecado, cuando reyes y Papas ya no necesitaban más soldados o labradores.

Colegiata San Pedro de Cervatos
La colegiata es un ejemplo del románico famoso en la península.

La Colegiata de San Pedro de Cervatos, en el Campoo de Enmedio, a dos pasos del puerto del Pozazal, es una de las joyas del Camino Olvidado a Santiago de Compostela y hoy es considerada la catedral erótica del Románico. Pero en todo el norte de Palencia, Burgos y sur de Cantabria se encuentran escenas sexuales grabadas en piedra, ya sea en los canecillos de las iglesias, en las metopas, en las ventanas o incluso en el interior de los templos, cerca del altar.

Tímpano Colegiata San Pedro
El magnífico tímpano de tracería, tallos y hojas, con el friso de leones afrontados en la entrada.

Guías por amor al arte

A Maribel Jorrín Gutiérrez, custodia o guardiana de las llaves de la Colegiata de Cervatos, la sonrisa le ilumina la cara cuando se le pregunta por la peculiaridad tan erótica de los canecillos que adornan la iglesia: mujeres mostrando su sexo, hombres de enormes falos, parejas en posiciones de coito censuradas más tarde por la Iglesia, sexo entre o con animales. E intenta que no le dé la risa.

Metopas Románico erótico
Metopas con animales y canecillos itifálicos.

“Nosotros lo vemos con toda naturalidad. Aquí me han bautizado, he hecho la comunión, me he casado y también mi hija. Por eso nos hace gracia cuando la gente viene y se queda solo bajo la ventana. Eso pasó hace unos años, cuando Peridis, en sus programas del Románico, la sacó. Mirábamos a la gente que solo quería ver la ventana y pensábamos: ¿Cómo es posible? No van a apreciar todo lo que hay aquí. Ese ábside tan puro del Románico, todos los capiteles, la pila bautismal romana”, recuerda nuestra guía.

Puerta antigua
La llave de entrada a la colegiata, quizá con un par de siglos. O más.

Maribel está en la puerta de Cervatos con la pesada llave de tiempos pasados en la mano -como monasterio empezó a construirse en 1129 y no se acabó hasta 1199, señala su portada-, como tantas veces hace a lo largo del año. Junto con Pepita, la otra custodia de la colegiata, abren cuando las visitas llaman; porque conoce el valor de lo que tiene enfrente, porque ama el lugar desde que nació. “¿Todo lo que sé? Pues he aprendido durante años escuchando a tanta gente sabia que ha pasado por aquí. Los grandes expertos en Románico, desde catedráticos a profesores de Europa y estudiosos de todo el mundo”.

Pila bautismal romana
La pila bautismal romana de la colegiata.

Al lado de Maribel, escuchándola, está Andrés Serna, uno de los expertos de la zona de la Cantabria Románica, que no se cansa de recordar cada vez que puede la labor de esta gente, con tantas iglesias y templos a lo largo de la península y que no cobran nada por realizar este trabajo. Por amor al arte, literal. A Maribel la avisamos dos días antes y ahí ha dejado a sus nietos merendando, para enseñar la colegiata de su pueblo durante los nueve meses más duros. Del 15 de junio al 15 de septiembre hay guía.

Canecillos románico erótico
Por algo es conocida como la catedral del románico erótico. Aprovechan las metopas entre canecillos para ilustrar con otros animales.

Serna es autor del blog El Correo de las Matas y se entrega contando la historia. “San Pedro de Cervatos es la catedral del románico erótico español. Destacan sus relieves, capiteles, canecillos, metopas relacionados con la temática sexual. Lo hay en el románico de la península y en el resto de Europa: seres itifálicos, mujeres en posiciones hoy consideradas indecentes, escenas de sexo con animales… El error es no poner todo esto en su contexto, en la Edad Media, cuando la gente no sabía ni leer ni escribir. Así se trataba de enseñar qué estaba bien o qué estaba mal. El sexo no era algo condenado, la gente vivía en espacios muy pequeños y se vivía de una forma más natural. Hay diferentes teorías sobre lo que se quería enseñar al pueblo con estas tallas”, explica Serna.

San Pedro de Cervatos
La puerta principal da para mirar durante horas, si las tienes.

Ninguna teoría se puede desechar

El hecho es que debajo de esta colegiata, en un día espléndido y frío, es fácil enmudecer al observar el arte sin censurar que ha perdurado durante más de mil años pese a las corrientes nuevas de la Iglesia y la Inquisición. Ya no había que repoblar tierras del centro, conquistadas a los árabes, y los reyes o señores feudales no necesitaban más soldados o mercenarios a los que había que pagar las soldadas. Las arcas se habían vaciado en la Reconquista, y soldados y mercenarios ya sobraban.

Peregrino Camino Santiago Cervatos
Detalle de la fachada y los peregrinos. Cervatos está en el Camino Olvidado desde hace mil años.

En el año 2018 la Fundación Santa María la Real -una de las referentes en arte románico- decidió convocar un seminario sobre el erotismo y su contexto en la iconografía religiosa de los siglos XI y XII. Allí acudieron media docena de expertos, quienes reconocieron que ninguna teoría sobre la razón de estas tallas se puede desechar.

Capitel románico erótico
Detalle de uno de los capiteles del interior de la colegiata.

Desde la que defiende que las imágenes con escenas sexuales tan explícitas trataban de enseñar qué valía y qué no para mantener a raya al demonio, a las que defienden que se trataba de incentivar la natalidad, o la que sostiene -como recuerda Andrés Serna- que también era una forma de molestar a los árabes, porque “los musulmanes no tienen imágenes y expresarlo así, gráficamente, era una forma de provocarles. Eso sostiene Claudio Lange”.

Animales mal románico
Las imágenes explícitas entre el macho cabrío (otro símbolo del mal) y el capitel de seres animales-personas. ¿Pecadores?

Los animales del mal

Rodeando esta colegiata increíble, observando los animales representados -la cabra, el mono, la liebre, tres símbolos del mal en el bestiario románico-, también se descubren los canecillos únicos, como los hombres que cargan los toneles y que recuerdan a Maribel su última novedad. “Hace poco vino un profesor y dijo que los toneles no eran instrumentos musicales como creíamos, sino que representaban otro trabajo. No sé, yo siempre he oído que estaban entre los músicos”. Porque hay músicos en las metopas y las tallas que animan la representación y que, para Serna, “son una representación de la fiesta, de los problemas que ese exceso de fiesta podría entrañar”, apunta mientras muestra al que toca el rabel o la pandereta. O a la mujer que está “dando a luz a animales tan negativos como el mono y la cabra”.

Gótico San Pedro Cervatos
El acabado gótico de las naves tras el incendio a finales del XII.

Dentro de la iglesia, que huele a piedra fría e incienso -una mezcla imposible de transmitir-, a cal mojada, se da una invitación a mirar en silencio el ábside románico que tan hermoso le parece a Maribel y a cualquier visita. Al fondo, una pila de bautismo de origen romano, aunque “a mí lo que más me gusta es el ábside. Lo demás es gótico, porque las naves románicas eran de madera y se quemaron a finales del siglo XII, cuando ya triunfaba el gótico”, apunta la esmerada guía voluntaria.

Inmaculada Gregorio Fernández
Inmaculada del siglo XVII, escuela de Gregorio Fernández.

Ya bajo el ábside románico, son los capiteles de detrás del altar los que dejan al personal perplejo. “Sí, la gente flipa cuando los ven aquí”, señala Serna, “a la izquierda de este San Nicolás de Bari, que salvó a sus tres vecinas de convertirse en prostitutas. ¿Veis este capitel de la mujer sin cabeza, pero con las dos serpientes que le muerden el pecho?”. Sí, vemos. Claramente, precioso, aunque otros estudiosos ahora apuntan a que es San Pedro. Y otro animal que significa el mal absoluto -más incluso que la cabra o el mono-: la serpiente.

Capitel San Nicolás Bari
Mujer sin rostro y con serpientes en el capitel de San Nicolás de Bari, en el altar.

“Nos faltan dos tablas que se llevaron a la colegiata de Santillana del Mar, parece que para restaurarlas, pero hace mucho tiempo”, reivindica Maribel sin pelos en la lengua. “Una era la de la Visitación de Santa Isabel a su prima, la Virgen María; y la otra, la Adoración de los Reyes Magos. Los de Cervatos nunca hemos tenido claro cómo y por qué salieron de esta colegiata para marcharse a la de Santillana del Mar”.

Ábside románico Colegiata Cervatos
Altar de la colegiata de Cervatos y el ábside románico.

Uno de los monumentos más visitados de Cantabria

Tras los susurros vuelve el silencio y es inevitable pensar en que a este templo, declarado Monumento Nacional en 1931, no le ha servido de mucho la titulación. Además de algunos expolios, jamás ha sido restaurado, como se quejan en el pueblo y en la comarca. Ya fuera, Andrés Serna confirma que “ni un duro se ha puesto aquí, pese a que es uno de los monumentos más visitados de Cantabria. Ni siquiera para salvar las pinturas del siglo XVII que, como hemos visto, se caen a cachos. ¿Quizá es por eso por lo que se han salvado todas las tallas eróticas, porque nunca se le ha hecho mucho caso. Estaba en la ruta del Camino Olvidado o Camino de las Luciérnagas y eso ha ayudado a que las imágenes eróticas se conservaran. En otros lugares los sacerdotes incitaban a los niños y a los fieles a apedrearlas y muchas se han perdido”.

Capilla San Pedro Cervatos
La capilla barroca del XVII en Cervatos.

Baja el sol del horizonte en los meses del invierno en estas tierras del Alto Campoo y corre prisa visitar, en Villanueva de la Nía, la iglesia de San Juan Bautista -esta de los eremitas-, a pocos kilómetros de aquí, en Valderredible, donde las imágenes eróticas han perdurado también en el interior.

Monos románico erótico
Los monos, en el bestiario cristiano, pecadores porque imitan al hombre y son sensuales.

Resulta fascinante -al igual que en la otra colegiata cercana, la de San Martín de Elines- la naturalidad con la que miran sus templos las gentes que los habitan cada sábado, cada domingo, cada ceremonia y acto celebrado en ellos. Y la curiosidad con que nos observan a los visitantes, ya sean a los que buscan el arte y una explicación, o a los mojigatos que fingen alarmarse.

Iglesia Villanueva de la Nía
Capitel erótico en el altar de la Iglesia de Villanueva de la Nía (Valderredible).

Pertenezca uno al grupo que sea, lo mejor es no perdérselo. Aunque nunca hay mucha gente, los meses de verano y los fines de semana a partir de primavera son más complicados. Pero, salvo agosto, aquí no se sabe lo que son las masas.

Colegiata San Martín de Elines
Colegiata de San Martín de Elines (Valderredible) donde se repite bestiario y románico erotismo.