Turismo ornitológico

Cinco lugares imprescindibles para ver aves en España

Turismo ornitológico.
Turismo ornitológico.

Si eres de los que viaja pegado a sus prismáticos, mirando al cielo, en silencio y con el teleobjetivo de tu cámara siempre preparado, probablemente es porque eres uno de los miles de aficionados al turismo ornitológico (o birding, o bird whatching…). De ser así, entre tus destinos de viaje más habituales estarán lugares como Monfragüe, Doñana, Cabañeros… pero hay vida más allá de los Parques Nacionales. Te proponemos destinos menos conocidos.

1. Delta del Llobregat, Barcelona

Resulta increíble que a poco más de 10 kilómetros de la gran urbe que es Barcelona, encontremos un pedazo de naturaleza así. El Delta del Llobregat está declarado como Zona de Especial Protección para las Aves por su excelente ubicación, en un punto estratégico de la ruta migratoria entre África y el norte de Europa.

El espacio cuenta con itinerarios señalizados que podemos realizar por libre, sirviéndonos de folletos y paneles informativos, o con una de las visitas guiadas que organiza el propio parque. De hecho, existe un servicio especial de guía para practicar bird whatching. La visita se hace con un ornitólogo especializado, que nos lleva hasta los puntos donde se avistan las especies más interesantes. Cigüeñas, chorlitejos patinegro y chicos, zampullines, avocetas, glaréolas, charrancitos… y hasta especies en peligro de extinción como el águila pescadora o la pardela balear, nos esperan aquí

2. Los Barruecos, Cáceres

¿Sabías que aquí en España tenemos una de las colonias urbanas de cigüeña blanca más grandes de Europa? En el pequeño pueblo extremeño de Malpartida de Cáceres hay que pasear como en el mismo Nueva York, con la cabeza mirando al cielo, no para ver rascacielos sino para contemplar las decenas de cigüeñas que han anidado en sus edificios.

Entre el centenar de ejemplares del pueblo, uno de los más queridos es la cigüeña Antonia, que en sus viajes migratorios llega hasta Mali. Y a las afueras del pueblo, en el Monumento Natural Los Barruecos (elegido El Mejor Rincón 2015), disfrutamos de un paisaje de excepción, una de las pocas colonias de esta especie de cigüeñas en medio salvaje. Las aves viven sobre los inmensos bolos granícios (sobre todo en las rocas denominadas Peñas del Tesoro) que hay situados frente a las charcas donde beben las cigüeñas. 

Buitre en pleno vuelo en el cañón de río Lobos.
Buitre en pleno vuelo en el cañón de río Lobos.

3. Cañón del río Lobos, Soria

Las paredes y oquedades del cañón que se levanta a ambos lados del río Lobos, en Soria, son el refugio ideal para las muchas aves que habitan el Parque Natural. Paseando junto al río o adentrándonos en sus zonas boscosas, podemos ver especies como el águila real, el halcón peregrino, el búho real, el azor o especies propias de ríos como el martín pescador o el ánade real.

Una experiencia única en esta zona es madrugar y llegar al mirador de  la Galiana cuando todavía no hay turistas. Aquí, en silencio, con el vertiginoso cañón frente a nosotros, nos sobrevuelan a escasos 5 metros de altura espectaculares ejemplares de buitres leonados, una de las especies más abundantes en la zona. Alzan el vuelo entre las rocas que hay bajo el mirador y emergen majestuosos frente a nosotros a tan poca distancia que se puede apreciar hasta cómo se les mueven las plumas con el viento. 

4. Reserva natural de la Laguna de Gallocanta, Zaragoza

No es un Parque Nacional pero sin lugar a dudas es uno de los destinos predilectos para los auténticos aficionados al birdwatching. La Laguna de Gallocanta, a medio camino entre Zaragoza y Teruel y con agua saldada pese a estar a casi mil metros de altitud, es un entorno espectacular que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves.

Entre las especies que más presencia tienen en la zona están el porrón común, el pato colorado, el ánade real, el pato cuchara o incluso el carricerín cejudo, el ave de pequeño tamaño más amenazado de Europa. Entre todas ellas destaca la grulla, tanto por su belleza como el gran número de ejemplares que aquí se concentra ya que cada año pasan por aquí cerca de 40.000 grullas

Colonia de grullas en Gallocanta. Foto: Gobierno de Aragón. Flickr.
Colonia de grullas en Gallocanta. Foto: Gobierno de Aragón. Flickr.

5. Reserva natural de Lagunas de Villafáfila, Zamora

A escasos 40 minutos de Zamora capital, encontramos uno de los mejores lugares para practicar el birding en Castilla y León: las Lagunas de Villafáfila. Este importante humedal emerge casi como un oasis en medio de campos de cultivo, principalmente de cereal. Está formado por tres grandes lagunas, Salina Grande, Barillos y Salinas, y otros pequeños humedales, un hogar de excepción para todo tipo de aves.

La especie más característica aquí es la avutarda, de hecho, se trata de una de las comunidades más grandes de esta especie en todo el mundo, con más de 2.000 ejemplares. Esta especie, precisamente, parece nacida para la cámara y aquí se consiguen unas fotografías de excepción, especialmente cuando están en grandes grupos. El observatorio frente a la laguna principal es un lugar perfecto para ver especies como el aguilucho cenizo, el sisón, la grulla, el zampullín, la cigüeña blanca, el pato cuchara, el azulón o la grulla. 

 

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