La 'Huerta de Carabaña' y Repsol apuestan por la sostenibilidad en la cocina

La huerta aún más verde reduciendo el impacto medioambiental con Repsol

Roberto Cabrera explica la singularidad de las semillas de sus tomates a los asistentes.
Roberto Cabrera explica la singularidad de las semillas de sus tomates a los asistentes.

El restaurante madrileño 'Huerta de Carabaña' (1 Sol Guía Repsol) busca convertirse en un referente de la cocina sostenible. Energía fotovoltaica, autoconsumo y puntos de recarga para coches eléctricos, entre otras medidas para reducir el impacto medioambiental, forman parte del acuerdo multienergético por la sostenibilidad con Repsol cuyos pilares son las energías renovables y la movilidad sostenible.

La familia Cabrera -Pepe, Amparo, Roberto y José- siempre han pensado en verde. Tanto a la hora de diseñar los platos que componen la carta del restaurante de la calle Lagasca, junto con el chef Ricardo Álvarez, como en la atención de su fértil huerta regada por el río Tajuña. Ahora, dan un paso más hacia la sostenibilidad con la firma de un acuerdo multienergético con Repsol, que les acerca a la obtención del certificado “Cocina Eficiente y Sostenible”, una iniciativa de Guía Repsol para trasladar la eficiencia energética y la sostenibilidad a la gastronomía. "Tanto 'Huerta de Carabaña' como Repsol comparten la calidad del producto y la innovación, así que por qué no juntar los dos mundos, cultivos sostenibles con energía neutra en carbono", explica María Victoria Zingoni, directora General de Cliente y Generación Baja en Carbono. 

María Victoria Zingoni en el centro, a su derecha Juan Navarro, y a su izquierda Pepe Cabrera durante la cata de tomates en Huerta de Carabaña.
María Victoria Zingoni en el centro, a su derecha Juan Navarro, y a su izquierda Pepe Cabrera durante la cata de tomates en Huerta de Carabaña.

Entre hileras de tomates, flores de calabacín y fresitas plenas de sabor, se ha presentado esta alianza que supone un compromiso para aprovechar al máximo los recursos. "Estamos encantados de proveer de energía sostenible a la huerta, una empresa que ha dado un paso adelante para demostrar todo lo que se puede hacer con energía eficiente", añade Zingoni. Para conseguirlo, el restaurante madrileño contará con electricidad 100% renovable, generando energía solar con sus propias placas fotovoltaicas, y sus consumos de GLP y gasóleo de Repsol, lo que ayudará a reducir sus emisiones de CO2 en 6.240 kg/año, lo equivalente a plantar 2.268 árboles.

Algunas de las famosas variedades de tomates de esta huerta, de extraordinario sabor y textura.
Algunas de las famosas variedades de tomates de esta huerta, de extraordinario sabor y textura.

La movilidad sostenible será otra de sus grandes apuestas con la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos en su zona de aparcamiento, a los que podrán conectarse sus clientes en cada visita al establecimiento. Además, a partir del acuerdo con Repsol, se ha iniciado el uso de Waylet, un método de cobro digital, intuitivo y rápido, en todos sus establecimientos, restaurante, huerta y entregas a domicilio. "Tenemos la suerte de que en breve nuestra huella será neutra. Este acuerdo nos da la oportunidad de dar un valor añadido a nuestro producto, que supondrá cerrar el círculo, porque la energía vendrá del autoconsumo y la sostenibilidad", dice Roberto Cabrera, señalando el tejado del restaurante al aire libre sobre el que se van a instalar las placas solares. 

Los vehículos de Wible en los que se desplazaron los asistentes al acto en la huerta.
Los vehículos de Wible en los que se desplazaron los asistentes al acto en la huerta.

'La Huerta de Carabaña' es un proyecto familiar que comenzó con José Cabrera, su mujer Amparo y sus hijos Roberto y José hace más de dos décadas, cuando compraron las primeras héctareas de esta finca que hoy ocupa 30.000 metros. Una huerta donde se cultiva de forma artesanal, tal y como lo hacían sus abuelos hace más de un siglo, y donde impulsan desde siempre la economía local en el entorno rural, el empleo y el modelo de sostenibilidad social. En este privilegiado escenario natural, los asistentes disfrutaron de una cata de tomates de algunas de las más de 400 variedades perdidas que no han sufrido alteraciones genéticas que cultivan los Cabrera en un ambicioso proyecto de investigación que convierten al tomate la insignia de esta huerta.

El chef de Huerta de Carabaña, Ricardo Álvarez, prepara la cata de tomates que tuvo lugar tras la presentación.
El chef de Huerta de Carabaña, Ricardo Álvarez, prepara la cata de tomates que tuvo lugar tras la presentación.

Ahora, con este nuevo acuerdo con Repsol, 'La Huerta de Carabaña' avanza en su firme compromiso por proteger el medio ambiente y reducir la huella de carbono, tanto en el campo, como en la mesa de sus restaurantes, incluido el que cada verano permite vivir una experiencia gastronómica en la propia huerta, haciendo partícipe al comensal del éxtasis de las frutas y verduras que ofrece este paraíso a tan sólo una hora de Madrid.

O los puerros a la brasa con bearnesa y salmón ahumado casero.
O los puerros a la brasa con bearnesa y salmón ahumado casero.

Por su parte, Guía Repsol sigue poniendo el foco en la gastronomía sostenible y en los proyectos que contribuyen a reducir el impacto sobre el medio ambiente, que fomentan el trabajo conjunto con productores de cercanía y abogan por la sostenibilidad en su planteamiento de negocio. Además de poner en marcha el certificado “Cocina Eficiente y Sostenible”, la compañía también premia desde este año con el “Sol Sostenible Guía Repsol -Alimentos de España” al restaurante que en cada edición destaca por sus iniciativas en materia de sostenibilidad e impacto ambiental.