El chef Òscar Manresa y su menú de Navidad

Que la única discusión sea qué plato te ha gustado más

Qué reine la paz. Para evitar que todos parloteen al mismo tiempo, levantando la voz lo más posible, en Guía Repsol proponemos celebrar las fiestas navideñas hablando de lo único que en realidad debería ser importante en una mesa: la comida. Platos que facilitan el diálogo, superfáciles de elaborar y que no admiten objeciones.

Hemos preparado con el chef barcelonés Òscar Manresa un menú que juega con la actualidad y se la ventila en cuatro platos. Un menú sin nudos ni complicaciones, pensado para todas las manos y todos los delantales. De la Gilda para paladares atrevidos a la magia de los torreznos con arbequina, pasando por el besugo de toda la vida y una escudella con galets del tamaño del Titanic. Un banquete concebido para alegrar los estómagos inquietos, relajar los espíritus y tener la fiesta en paz.

El cocinero Òscar Manresa preparando nuestro menú.
El cocinero Òscar Manresa preparando nuestro menú.

Gilda multicultural

La Gilda es un clásico, uno de esos aperitivos que siempre apetecen. Una guindilla, una anchoa, una aceituna y listos. Hemos querido darle un twist de esos que harían sonreír al demonio: cambiar la guindilla por un jalapeño. Ahora la Gilda ya no parece tan inofensiva y hemos convertido el clásico en una prueba para valientes. Viva la Navidad, chamaquitos y chamaquitas.

En esta gilda sorprende un ingrediente mexicano.
En esta gilda sorprende un ingrediente mexicano.

La elaboración es sencilla: basta con hacernos con uno de esos palillos largos y pincharle una aceituna (grande, bonita, nosotros la hemos escogido con relleno de pimiento rojo), una anchoa y el jalapeño. Cuidado con esto último, queremos un toque picante y divertido, no provocar un incendio: hay que cortarlo finito.

Un aperitivo ideal para empezar.
Un aperitivo ideal para empezar.

Torrezno de Soria con arbequina catalana

Nadie discute la hegemonía del torrezno soriano, una obra maestra de la fritura que hemos querido homenajear con un aceite catalán de la variedad arbequina, algo que crece en los campos de Tarragona, con sabor característico, magnífico, sabroso en boca y ligero en estómago.

El aceite es catalán de la variedad arbequina, algo que crece en los campos de Tarragona.
El aceite es catalán de la variedad arbequina, algo que crece en los campos de Tarragona.

Elaboración a prueba de novatos: 20 minutos a fuego lento y 5 a todo lo que dé el fuego (o la vitro). Luego servir en papel de cocina, para evitar el exceso de aceite. Estos torreznos dan para un poema.

Unos 25 minutos necesitan los torreznos para estar perfectos.
Unos 25 minutos necesitan los torreznos para estar perfectos.

Escudella con galets

El único secreto para una escudella como mandan los cánones es hacerse con buen material para el caldo: puerro, apio, zanahoria, nabo, nabo chino, pollo, gallina, ternera y un par de huesos de jamón. Recuerde ponerlo en agua fría, para que los alimentos suelten toda su esencia. Recuerde también que deberá levantarse pronto porque el caldo tiene que hervir un mínimo de cuatro horas (y si es más, mejor). Luego colamos, añadimos los galets, esa pasta catalana de tamaño XXL, que le llena a uno la boca de sabor y los hervimos el tiempo indicado en la bolsa (normalmente entre 8 y 10 minutos). El resultado es majestuoso.

El buen productor para hacer el caldo es fundamental.
El buen productor para hacer el caldo es fundamental.

Nota: Puede aprovechar las carnes para croquetas o canelones. ¡En esta casa no se tira nada!

La pasta tienen que ser los 'galets': esa pasta catalana de tamaño XXL.
La pasta tienen que ser los 'galets': esa pasta catalana de tamaño XXL.

Besugo al horno

Y acabamos con un representante de la vieja escuela, de carne deliciosa y textura delicada: el besugo. Lo más sencillo de todo: comprar un buen besugo, unas buenas patatas, un buen tomate y una cebolla magnífica. Calentar el horno a 180 grados durante media horita, o incluso algo más. 

En unos 20 minutos el pescado está preparado para servirse.
En unos 20 minutos el pescado está preparado para servirse.

Algunos ponen las patatas antes del pescado, por aquello de que necesitan más cocción, dependiendo –también– del corte de las mismas: cuanto más gruesas, más tiempo. Luego, entre 16 y 20 minutos en el horno y a comer.

Los cuatros platos listos para la mesa.
Los cuatros platos listos para la mesa.

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