Pasión Bandolera

Pasión Bandolera

Tiene un nombre que le iría bien a un culebrón venezolano, pero no se trata ni mucho menos de un serial enlatado para la televisión. La cosa va de Historia, de historial local pasada por el colador de la ficción. Durante tres días de octubre, el espectáculo teatral Pasión Bandolera recrea ese mundo de asaltantes de caminos con puntito canalla y justiciero, llevando hasta las calles de El Burgo relatos de campesinas víctimas de los abusos de terratenientes, encarcelamientos injustos, rebeldías sobrevenidas, decisiones que acaban convirtiéndote en capitana de bandoleros, enamoramientos irreprimibles, venganzas inexorables…

Casi una película de superhéroes castizos ambientada en la España de 1840 para la cual la decoración de las calles de El Burgo se transforma ex profeso y en el que participan activamente los vecinos. Porque la obra es también una excusa para poder disfrazarse, ambientar bandoleramente las tabernas y disfrutar de bocados de la época que siguen plenamente vigentes, como chacinas, panes de pueblo y un buen vino con que regarlos.