Tomatina

Tomatina

Hubo un tiempo, antes del Wi-Fi, en que la forma más rápida de comunicarse era enviar un telegrama, abuelo casi olvidado de las redes sociales y la sociedad de la información. Pues bien, si alguien entonces quería enviar un mensaje rápido de Valencia a Madrid, ese mensaje por Nunca una batalla tiñó tanto de rojo las calles y tampoco salieron los contendientes luciendo esa sonrisa, a pesar de estar cubiertos de escarlata de arriba abajo, y pidiendo más y más munición. Es decir, más tomate.
Es la universalmente conocida Tomatina de Buñol, la fiesta que se ha convertido en casi un símbolo del pueblo. Uno que cada último miércoles de agosto convoca a miles de turistas y vecinos a una guerra ‘divertida’ en donde todo el mundo se arroja tomates entre sí.
Los orígenes de esta rencilla vegetal no vienen de lejos: en 1945, un pequeño alboroto durante un desfile de gigantes y cabezudos acabó a tomatazo limpio. Lo que empezó como anécdota se elevó a categoría de fiesta con fecha fija en el calendario. Hoy es casi ya otra cosa: una catarsis colectiva en la que gentes de todo el mundo acuden a liberar tensiones en una batalla donde se emplean casi 150 toneladas de tomate y que acaba con las calles de Buñol convertidas en un río rojo y la gente chapoteando en él.
Pero como toda guerra, la Tomatina tiene reglas: seis camiones se encargan de distribuir la munición y, a falta de corneta, la carga comienza cuando lo marca el pistoletazo de salida. Aunque no hace falta coraza ni escudo, se recomienda a los participantes usar gafas de natación como barrera frente al kétchup. Pasada una hora, se declara la paz, y las mangueras del ayuntamiento entran en acción para limpiar las calles y duchar a todo aquel que quiera, que son muchos. No hay vencedores ni vencidos, solo un único ejército uniformado en traje de jugo de tomate.

Contacto

Calle el Portal, 20 46360 Buñol, Valencia
962500151
Más información

Más fiestas en Buñol

Planes Cercanos