{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Cizur

Historia medieval al abrigo del Camino

Compartir

El destino de Cizur quedó sellado el día en que los reyes Sancho el Mayor de Navarra y Alfonso VI de León decidieron que por allí había de pasar el Camino de Santiago que venía desde Francia, aprovechando la antigua vía romana. Así empezó todo: las riadas de peregrinos atravesando estas tierras, con cientos de kilómetros a sus espaldas; su necesidad de un catre donde dormir y una mesa donde llenar el buche, que pronto llenó la zona de casas que atendieran esas necesidades. Con ellas llegaron las iglesias, para que los espíritus también pudiesen repostar en el trayecto al encuentro del Apóstol. Mucho de todo ello sigue aún allí, como San Andrés de Zariquiegui, románico del siglo XIII plantado en mitad del Camino, o San Miguel Arcángel, que sirvió además de albergue de peregrinos.

El hoy muy visitado Alto del Perdón, en la sierra del mismo nombre, además de un espléndido mirador a la serranía, no es otra cosa que el lugar donde los peregrinos hacían un alto y pedían perdón por sus pecados a la virgen de la ermita que había allí.

Y así, cada hito y cada agrupación de casas de la cendea acabó formando un concejo con su propia seña de identidad, siguiendo el mapa dibujado por las sandalias de los peregrinos. Zariquiegui, Astráin, Guenduláin... En pocos sitios como en Cizur se puede rastrear su historia medieval de una forma tan sencilla.

Contacto

Localización