{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Sant Fruitós de Bages

Un impresionante conjunto benedictino

Compartir

Desde la apertura del Monasterio de Sant Benet de Bages, la villa de Sant Fruitós está intrínsecamente ligada a este proyecto cultural y lúdico que, además de las instalaciones benedictinas, alberga la Fundació Alícia y un centro de desarrollo alimentario. El recorrido por este conjunto monumental muestra la parte medieval del monasterio y también la modernista, pues fue residencia de veraneo del pintor Ramón Casas. La antigua abadía fue erigida en la segunda mitad del siglo X y del conjunto de edificios actuales destaca la iglesia, de finales del siglo XII, y el claustro, con unos capiteles que destacan por su calidad, iconografía y estilo. La vida monástica de la abadía, que contiene también elementos góticos notables, duró hasta el año 1835.

En el seno de la población destaca la iglesia parroquial, cuya imagen actual procede de los siglos XVII y XVIII, y el barrio de la Sagrera, que constituye la zona más antigua. El Parc de la Sèquia es otro de los atractivos del municipio de Sant Fruitós, como también lo son las diferentes iglesias que lo rodean y entre las que destacan la de Sant Sebastià de les Brucardes, Santa Anna i Santa Maria de Claret y Sant Iscle i Santa Victòria. También cabe destacar las numerosas masías dispersas por el territorio, muchas de ellas de grandes dimensiones y que datan del siglo XVII. Por último, cabe mencionar como punto de interés la Torre del Sant Martí de Sant Fruitós de Bages, construida en 1848 para la línea de telegrafía óptica entre Manresa y Vic.

Contacto