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Vega de San Mateo

Exuberancia en el paisaje rodeado por mares de nubes

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La Vega de San Mateo niega la aridez y rinde culto a la exuberancia con agua viva, cascadas y finos arroyos que bajan por los barrancos desde las más altas cumbres de la isla, las mismas que desde sus 1.956 metros de altitud compensan su falta de salida al océano con mares de nubes y paisajes imposibles que reinventan la visión panorámica. El casco antiguo nos ofrece la posibilidad de disfrutar de lo tradicional y respirar tranquilidad. Sus coloridas casitas, agrupadas en calles acogedoras, hacen del paseo una experiencia en la que es fácil encontrar la calma mientras se camina.

Desde Vega de San Mateo ya es todo subida y un regalo para los amantes del senderismo y la naturaleza, con un abanico de rutas y paisajes que permiten ver el mar y hasta el Teide, mientras que por la noche las estrellas están más cerca que nunca gracias al Centro Astronómico Roque Saucillo. El contacto con la naturaleza está siempre muy presente en este municipio, que celebra San Mateo en septiembre por todo lo alto con romerías, ferias de ganado y carreras de caballo. La fiesta, además, se vive cada domingo en su mercado tradicional donde la música acompaña la compra de los productos artesanales.

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