Así es y así se creó el primer reloj carillón de España: Edificio Plus Ultra (Madrid)

Goya, la duquesa de Alba y Carlos III, contigo en el corazón de Madrid

reloj carrillon plus ultra madrid
Poniendo a punto el mecanismo que alegra la plaza de las Cortes.

Cada día, frente al Congreso de los Diputados, en la mismísima plaza de las Cortes de Madrid, se producen cuatro momentos irreales que congelan la respiración de la plaza, de las terrazas, de los turistas del 'Palace', de los diputados que dejan el Congreso… Son esos en los que suena el reloj carillón del edificio Plus Ultra, y el rey Carlos III, Goya, la Duquesa de Alba, el torero Pedro Romero y una anónima manola salen a saludar y lucirse ante las caras perplejas del personal.

Pasado el momento de sorpresa, visitantes y madrileños despistados prorrumpen en "ohhhhs" o "mira, mira, ahí arriba". Y llegan a tiempo de observar a Goya mojar el pincel en su paleta, a la duquesa saludar con su pañuelo y a Caramba, el bichón maltés, mover su enana cabeza. Carlos III saluda lentamente solo con la noble y nariguda testa, mientras la muleta de Pedro Romero hace lo que puede y la Manola, la más enérgica, redobla el meneo del abanico.

Hacía frío el 20 de diciembre de 1993 en la Plaza de las Cortes. Se notaba en las napias enrojecidas de los ilustres que esperaban a pie de calle, entre el Congreso de los Diputados y el 'Hotel Palace'. El humorista Luis Sánchez Pollack, Tip, y señora, el dramaturgo Antonio Buero Vallejo, la viuda de Félix Rodríguez de la Fuente y la infanta Doña Pilar de Borbón, que inauguraba el evento, estaban entre los más de mil mirones apasionados.

El edificio es de 1910.
El edificio es de 1910.

Los ojos no se apartaban de la primera planta del magnífico edificio Plus Ultra cuando a las ocho se escucharon las notas musicales. El primer reloj carillón de la capital, entonces el único de España, empezó a rodar. 27 años después, Carlos III sigue saludando cuatro veces al día con su pequeña corte a todos los que tienen la suerte de toparse con la sorpresa. Porque el carillón no es tan famoso como debiera. Y eso que, como destacó Antonio Mingote en el momento de su primera actuación, estaba hecho para diversión de todo tipo de gentes. "Yo, como Francisco de Goya y el alcalde (Álvarez del Manzano) somos madrileños típicos, o sea, que hemos nacido todos en otro sitio", resaltó el artista entre las risas de los asistentes.  

Goya también tiene su momento.
Goya también tiene su momento.

La idea partió de los directivos de Plus Ultra, la compañía de seguros, quienes a principios de 1992, decidieron rendir homenaje a Madrid. Al frente de la empresa entonces estaba Jaime Carvajal y Urquijo y coincidieron que era un proyecto para el genio y humor de Mingote. Era el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, un éxito formidable, y de la Expo de Sevilla, más de lo mismo. España era rica y famosa en Europa, la Alemania del sur decían, pero su capital quedaba desdibujada por el brillo de la catalana y la andaluza. El carillón, inaugurado un año después, restañaba ese ninguneo.

figuras reloj carrillon
El de la izquierda es Pedro Romero.

Réquiem de Mozart, el himno del Madrid y villancicos

Desde aquella tarde, el reloj suena cuatro veces al día en el corazón de la ciudad: a las 12, a las tres, a las seis y a las ocho de la tarde. Importante es recordar que los días 24 y 31 de diciembre, también sale para celebrar la Nochebuena  –a las 10– y el fin de año –a las 12–. Eso sí, no cuenten con su música –que se elige dependiendo del momento– por eso el viernes santo suena a las ocho. No quiere hacer la competencia a la procesión del Cristo de Medinaceli.

figuras reloj carrillon
Tampoco falta Caramba, la mascota de la duquesa de Alba.

Cada año, cuando se acerca diciembre, los técnicos del reloj y las figuras, creados por la holandesa Royal Eijsbouts, el mayor fabricante de campanas y carillones de Europa desde hace casi 200 años, llegan a Madrid para ocuparse de que todo esté a punto. Con su marcha, comienzan los villancicos.

encargados de mantenimiento reloj carrillon
Encargados del mantenimiento, Antonio y David están orgullosos de su trabajo.

El carillón –en la actualidad con 48 músicas– gasta también sus bromas, como aquella vez que los jugadores del Bayern de Munich se alojaron en el 'Palace'. Carlos III y su pequeña corte, salían cada día al son del himno del Real Madrid. Pero también recuerdan con emoción que hay otros momentos, como sucedió con los funerales del presidente Adolfo Suárez en el Congreso de los Diputados. Desde el carillón sonó el réquiem de Mozart.

mosaico vista general reloj carrillon
Bailan al son de 48 músicas diferentes.

Al estar situado en el corazón de la milla de oro del arte, el turismo y la política de la capital –Museo del Prado, Thyssen, CaixaForum, el Congreso, los Jerónimos, el Botánico, el 'Ritz' y el 'Palace'– necesita coordinarse en los eventos con los alrededores. Cada vez que el Congreso celebra un minuto de silencio –los últimos, por ejemplo, por los muertos del Covid, o cada año contra la violencia de género– el reloj enmudece.

congreso de los diputados
Al fondo, el Congreso de los Diputados.

Cosas que no tienen precio 

Un reloj que es otra joya. La esfera, de 112 centímetros de diámetro y con número romanos, fue construida en cobre rojo plateado. Está cubierta por un marco exterior de acero inoxidable y sus agujas están chapadas en oro de 24 quilates, cuentan desde la empresa. Para Antonio, el encargado del mantenimiento, es una preciada maquinaria que sustituyó al antiguo cuando trajeron el dispositivo desde Holanda.

Oro de 24 quilates para las agujas.
Oro de 24 quilates para las agujas.

Las obras no quedaron ahí. Hubo que llamar al decano del colegio de arquitectos y a otros dos colegas para reforzar el forjado y acomodar una maquinaría de 3.000 kilos, que es la que hace el milagro de mover las cinco figuras. Solo miden 1,40 metros de altura, pero desde la calle no se aprecia que van subidas en los raíles. Es difícil que se pueda grabar desde dentro el reloj.  Los personajes que diseñó Antonio Mingote están fabricados con resina sintética y fibra de vidrio, aunque primero se modelaron en arcilla, según los datos de la empresa. Las 18 campanas del carillón, divididas en dos hileras de nueve, están formadas por 18 piezas que se fundieron a 1.074 grados de temperatura.

Los protagonistas del reloj carrillón, al detalle.
Los protagonistas del reloj carrillón, al detalle.

Un último detalle. Que el reloj carillón no les ciegue para prestar atención al resto del edificio, precioso, de estilo afrancesado, en la línea del 'Hotel Palace' de al lado. De hecho ocupa una parte de los terrenos que fueron del ducado de Medinaceli. Fue diseñado en 1910 por el arquitecto Joaquín Roig por encargo de Fernando Pla Peñalver, II Marqués de Amboage. Su padre, un indiano de Ferrol, regresó rico de las Américas y era un personaje en Galicia. La intención era alquilar las viviendas. Se acabó de construir en 1913, y en 1915 recibió el premio del Ayuntamiento de Madrid a la casa mejor construida. En 1942, el edificio pasó a manos de la aseguradora Plus Ultra, que situó sus oficinas ahí. Hoy, la compañía forma parte del grupo Catalana Occidente. 

18 campanas de carrillón escoltan las figuras.
18 campanas de carrillón escoltan las figuras.

Todo esto son datos, curiosidades que no restan ni un ápice de gracia al resultado. El coste de la obra siempre se ha mantenido secreto, pero basta observar las caras de sorpresa y felicidad de todo el que se choca con el momento mágico del carillón para comprender que hay cosas que no tienen precio.