Cocinando en casa de Stephane del Río ('Le Bistroman Atelier')

La sopa de cebolla que vuelve locos a los franceses

Dificultad

Fácil

Compartir

25/05/2020 –

Actualizado: 14/09/2020

Stephane del Río nos desvela los trucos para hacer con éxito uno de los platos estrella de su restaurante 'Le Bistroman Atelier' (Recomendado Guía Repsol): la sopa de cebolla, un guiño a la universalidad gala.

Preparación de Sopa de cebolla

  1. Ponemos en un cazo o sartén mantequilla y un poquito de aceite para que no se queme la mantequilla.

  2. Cortamos la cebolla en juliana, y la ponemos en el cazo, añadimos un poquito de sal y removemos bien para que coja toda la mantequilla, aceite y se mezcle bien todo.

  3. La dejamos a fuego muy muy suave y tapada, que vaya perdiendo el agua de la cebolla muy despacio. Se deja que vaya cociendo una hora o más con su propio jugo, entonces le quitamos la tapa y vamos removiendo muy a menudo, que se vaya caramelizando con su propia azúcar. Continuamos removiendo mientras se va evaporando el agua, hasta que la cebolla vaya cogiendo color, removiendo continuamente para que no se pegue (alrededor de una hora y media).

  4. Cuando veáis que ya ha perdido el agua y tiene buen color añadimos la pimienta y el vino blanco. Removemos hasta que haya absorbido el alcohol, entonces añadimos el caldo y lo dejamos cocer unos 40 minutos a fuego medio para que se vayan integrando los sabores.

  5. Cogemos el queso emmental o cualquier otro que os guste y pueda fundirse y lo rallamos. Cogemos el pan, retiramos la corteza. Probamos y revisamos el punto de sal. Es importante que no esté muy salado porque el queso le dará un punto de sal. Ahora vamos a montar la sopa.

  6. Colocamos la cebolla en un recipiente individual que aguante el calor del horno, colocamos el pan encima de la sopa y el queso rallado. Dejamos gratinar en el horno y ya está listo.

  7. Si no tenéis un recipiente apropiado para el horno se puede poner en una bandeja el pan  con el queso encima, gratinarlo y después ponerlo encima de la sopa que ya está caliente.

  8. Ponemos el horno en la función de gratinar y que se caliente.

ELABORACIÓN:

Ponemos en un cazo o sartén mantequilla con un poquito de aceite. Cortamos la cebolla en juliana y la echamos en el cazo, añadimos un poquito de sal y removemos bien todo para que se mezcle. Dejamos a fuego lento, muy muy suave y tapada, para que la cebolla vaya perdiendo el agua muy despacio.

Dejamos cocer una hora o más en su propio jugo. Después le retiramos la tapa y vamos removiendo muy a menudo, para que se vaya caramelizando con su propia azúcar. Continuamos removiendo mientras se va evaporando el agua, hasta que la cebolla vaya cogiendo color.

Cuando veáis que ya ha perdido el agua y tiene buen color, añadimos la pimienta y el vino blanco. Removemos hasta que haya absorbido el alcohol y añadimos el caldo. Lo dejamos cocer unos 40 minutos a fuego medio para que se vayan integrando los sabores. Precalentamos el horno en la función de gratinar.

Cogemos el queso emmental o cualquier otro que pueda fundirse y lo rallamos. Cogemos el pan y retiramos la corteza. Probamos y revisamos el punto de sal. Es importante que no esté muy salado porque el queso le dará un punto de sal.  Ahora vamos a montar la sopa. Colocamos la cebolla en un recipiente individual que aguante el calor del horno, el pan encima de la sopa y el queso rallado. Dejamos gratinar en el horno y ya está listo.

NOTA: Si no tenéis un recipiente apropiado para el horno, se puede poner en una bandeja el pan con el queso encima, gratinarlo y después ponerlo encima de la sopa que ya está caliente.