{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Gombrèn

Tradición, leyenda, religión y naturaleza

Compartir

Historias para no dormir; relatos que incluyen perros demoníacos y caballos de fuego; personajes con título de conde y alma maldita. Todo esto podría encontrar su acomodo perfecto en Gombrèn, ilustre paraje con rincones vinculados a leyendas y tradiciones. Allí, el Museo del Conde Arnau presenta al personaje más popular de Cataluña e invita a rastrear la pista de sus hazañas e historias en los monumentos que pueblan su ruta o en la visita a lo que queda de los castillos de Mataplana y Blancafort. Si eso no es reclamo suficiente, queda el interés en el viejo oficio menestral, el mismo que por siglos sostuvo la economía del lugar: el de las mantas. Y, en cualquier caso, Gombrèn es el lugar ideal para respirar a pleno pulmón entre vegetación y salud en el Jardín de las Plantas Medicinales. En Gombrèn se mantiene, entre leyenda y edificio emblemático, su aspecto de villa fortificada. Como prueba, sus viejos muros y el portal de entrada. Gombrèn guarda además, templos como el Santuario de Montgrony, la iglesia de Sant Pere de Montgrony y la capilla de Nuestra Señora de Lourdes, entre otros.

Las calles estrechas y las casas de sólida piedra de Gombrèn son un lugar ideal para iniciar la exploración del Ripollès. Las sierras de Montgrony, Puigbò y Sant Marc, que lo rodean, ofrecen multitud de senderos que aguardan a ser recorridos.