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Santa Margarida i els Monjos

Tierra de castillos, masías y vino

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En la ribera del río Congost que atraviesa el municipio de Santa Margarida i els Monjos se alza el Castillo de Penyafort, construido originariamente como torre de defensa en el siglo XII y que en el siglo XVII se amplió y convirtió en conjunto monástico. Conserva algunos espacios de época medieval. Junto a la torre, la iglesia es de nave única, cubierta con bóveda de cañón. La portada es neoclásica, con frontones triangulares y hornacina de concha, obra de 1730.

El pueblo se encuentra en la otra orilla del Congost y su origen se sitúa alrededor de la antigua Iglesia de Santa Margarida, de la que solo queda un muro en pie y la portada románica. La iglesia actual, de estilo neogótico, presenta un bello rosetón en su fachada principal y un esbelto campanario octogonal. El paseo por las calles de la villa descubre grandes casas, muchas de las cuales se construyeron a principios del siglo XX gracias a la pujanza de este territorio vitivinícola. Trabajos de forja, esgrafiados y fantasiosas ornamentaciones decoran sus fachadas y confieren un aire señorial a Santa Margarida.

Merece una mención especial Mas Catarro, una gran masía de principios del siglo XX, de aspecto fortificado, que actualmente se destina a equipamiento municipal. También el Molí de Foix, un antiguo molino harinero del siglo XIII, rehabilitado con fortuna para albergar el Centre d’Interpretació Històric i Natural. Y, en las afueras, destaca el Mas Penyafel, de origen medieval, reformado en el siglo XVIII, con la iglesia románica de Santa María de Penafel.

Las labores en la viña y la producción de vino y cava marcan el día a día de Santa Margarida i el Monjos. La fiesta emblemática de este municipio es la Festa del Most, una de las más celebradas en todo el Penedés.