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Santa Susanna

Torres vigías contra los ataques piratas

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Santa Susanna, en el norte del Maresme, es una población tranquila que disfruta de un largo litoral y de un patrimonio arquitectónico exquisito. Aunque sus orígenes se remontan al siglo XII, es del siglo XV del que quedan importantes vestigios, como las torres vigías fortificadas y levantadas para evitar ataques piratas. También las masías se dotaron de estas construcciones defensivas. Buen ejemplo de ello es Can Ratés, una casa señorial del siglo XVII con su torre vigía que hoy se utiliza como centro de convenciones. También hay que mencionar las Torres del Mas Galter, la de Can Bonet Amat y la Torre del Mar.

En el centro de la población destaca la iglesia parroquial, de factura moderna, que alberga en su interior unas pinturas murales obra de Aurelio Crosiset, discípulo de Josep Maria Sert. Dentro del patrimonio cultural destaca el Molí d’en Jordà, un antiguo molino de harina de finales del siglo XVII y principios del XVIII, situado junto al Arroyo de Santa Susanna. De él se conservan algunas paredes y restos de un acueducto, con dos arcadas, que conducía el agua hasta el molino. Pero, sin duda, uno de los grandes atractivos de Santa Susanna son sus playas de arena dorada equipadas con todos los servicios y que gozan de acreditación internacional.