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Poblado talayótico de Binissafullet

Sant Lluís, Balears/Islas Baleares

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Los recintos talayóticos son exclusivos de Menorca: unas edificaciones religiosas construidas a cielo abierto hace miles de años. El nombre talayot deriva del árabe atalaya, torre de vigilancia o defensiva. Tanto por su forma y ubicación, así parecen. La técnica de construcción es muy simple: piedra encajada sobre piedra sin ningún tipo de argamasa que selle la unión. El poblado talayótico de Binissafullet se aleja apenas un par de kilómetros de la carretera que lleva a la localidad del mismo nombre. Entre acebuches, campo a través, surgen los primeros restos de este poblado primitivo del que sólo queda el testimonio de sus ruinas. En medio del recinto se halla el talayot central o santuario, de planta circular, presidido por la taula, una estructura en forma de T y delante de ella una piedra quemada que debió utilizarse como altar de sacrificio de pequeños animales, a juzgar por los huesos de cordero y cabrito encontrados junto a los muros. También se han hallado restos de ánforas y vasos de cerámica, lo que sugieren que se llevarían a cabo rituales con celebraciones en las que, probablemente, aquellos primeros hombres y mujeres de creencias animistas festejaban las divinidades de la Madre Naturaleza. El poblado de Binissafullet debió estar habitado alrededor del 1500 a C. Sus restos estaban cubiertos por abundante vegetación y no fue hasta finales de los años ochenta, tras unos trabajos de deforestación y planimetría, cuando se descubrieron los restos. 

Contacto

Localización

Carrer de Sant Lluís, 114, 07710 Sant Lluís, Illes Balears