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Playa de La Barceloneta

Barcelona, Barcelona

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Noche de San Juan en el siglo XVIII. La luz del día ha dejado paso a una cálida noche y las estrellas intentan darle color al mar Mediterráneo. El solsticio de verano ha traído a los primeros bañistas a la Barceloneta. Se han acercado allí por las propiedades curativas de este agua. Desde ese momento, comenzó a llegar el turismo e, incluso quizás, la visita de la reina Isabel II sirvió como impulso. Sin embargo, no sería hasta el XX cuando la ciudad se convertiría en destino de mar. En la actualidad, La Barceloneta es uno de los arenales más visitados por sus servicios y su emplazamiento, ya que se encuentra ubicada en uno de los barrios más típicos y marineros de la ciudad. Bañarte al mediodía y luego degustar las especialidades de pescados y mariscos en los diversos restaurantes del antiguo barrio de pescadores se convierte en un magnífico plan. En la zona, se respira un ambiente tranquilo, sosegado, diferente a la gran urbe en el que el tiempo nunca se detiene. Los minutos pasan mientras reflexionamos sobre el significado de una escultura innovadora de la alemana Rebecca Horn en plena fachada marítima. Se denomina “La Estrella Herida” (más conocida como “Los Cubos”). También la iglesia de San Miquel de Port aparece por la zona, aunque está más integrada en el núcleo antiguo del barrio. Junto a la Barceloneta, otra de las playas más emblemáticas es la de San Sebastián situada en el poniente. Los arenales de Barcelona purifican las calles de una urbe que también tiene sabor a sal.