Ampliamente conocidos en la provincia de Palencia, los 'amarguillos' de Villoldo se han hecho un hueco entre los productos típicos relacionados con la pastelería. Elaborados por el pastelero Don Heriberto Pedrosa, su mágica receta ha sido transmitida de padres a hijos para evitar que ese sabor se perdiera en el olvido. Hoy, se mantiene el proceso y la tradición. Estas pastas tienen como ingrediente clave la sencillez, es decir, se elabora a través de la combinación de productos básicos como la almendra, el azúcar, los huevos o las obleas. Fundamentalmente se consumen como un postre en un intento por mantener el último sabor de la velada gastronómica. Al degustar este manjar, nuestro paladar apreciará con matices el intenso sabor que desprende la almendra. Junto a ellos, también se elaboran tocinillos de cielo de gran calidad y con textura muy suave. Los 'amarguillos' de Villoldo aportan la más dulce mirada de los pueblos palentinos de la Tierra de Campos.