Fiestas y tradiciones

Cinco cosas que debes saber antes de ir a La Patum de Berga

La Patum.

Es una de las fiestas más famosas de Catalunya y sus cifras impresionan: más de 400 años de historia, 5.000 asistentes y 18.000 petardos tirados cada año. La Patum, hay que vivirla. Se celebra siempre coincidiendo con el Corpus Christi y es probablemente una de las representaciones teatrales más impresionantes que podamos ver en nuestra vida. Durante cinco días, las comparsas, los desfiles y los personajes más variopintos se mezclan con el fuego y los cohetes en un pueblo, Berga, que llega a multiplicar por seis su población. Si nos animamos a vivir en primera persona esta impresionante fiesta, hay cinco cosas imprescindibles que debemos saber.

1. Tiene un lenguaje propio

Estos son algunos de los conceptos necesarios para entender la fiesta: El Tabal, pregonero que va siempre acompañado de un tambor de grandes dimensiones; Turcs i Cavallets, personajes que representan a cuatro caballeros cristianos y cuatro turcos que protagonizan una batalla en la que los primeros siempre son vencedores; Les Maces, comparsa que interpreta la lucha entre el Bien y el Mal; Les Guites, unos de los elementos del bestiario popular, que representa a un dragón de cuello de jirafa que lanza fuego por la boca; L'Àliga, figura que representa a un águila y cuyo particular baile es uno de los momentos más esperados de la semana; els Plens, es el espectáculo más grande de La Patum, las luces se apagan en la plaza del pueblo y cientos de cohetes se encienden a la vez convirtiéndolo en una auténtica bola de fuego.

Turcs i Cavallets. / Autor: Foto Luigi. / Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum.
Turcs i Cavallets. Foto: Luigi (Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum).

2. El uniforme es imprescindible

El fuego y los petardos son los grandes protagonistas de esta fiesta, por eso es importante que cumplamos a rajatabla las recomendaciones de indumentaria para evitar accidentes, especialmente si asistimos a els Plens. El uniforme se compone de: calzado resistente (preferiblemente, botas de montaña), camiseta de algodón y manga larga, pantalones vaqueros o de cualquier tejido que no sea sintético y, por supuesto, el pañuelo de La Patum, que podemos comprar en cualquier tienda del pueblo. La indumentaria no es lo único que debemos tener en cuenta, las personas con problemas respiratorios, además, deben evitar asistir a los espectáculos de fuego ya que el humo es intenso y podría ocasionarles problemas.

Pantalón vaquero.
Pantalón vaquero.

3. Si la sed aprieta, nos sacia la barreja

Si no queremos que nos miren mal, cuando nos acerquemos a la barra de un bar durante las fiestas de Berga, podemos olvidarnos de pedir un refresco, cerveza o agua con gas. Lo que manda la tradición es que en La Patum bebamos la famosa y popular barreja. Se trata de una combinación a base de tres partes de moscatel por una de anís (siempre con hielo, por supuesto). Esta bebida la tomaban antiguamente los campesinos que debían trabajar duro de buena mañana y necesitaban entrar en calor.

Barreja de La Patum.
Barreja de La Patum.

4. Sé espectador antes que protagonista

La mayoría de espectáculos incluidos en La Patum se caracterizan por ser multitudinarios y con presencia de petardos, por eso es recomendable que antes de sumarnos a la fiesta, conozcamos en qué consiste. Además de informarnos sobre su funcionamiento, es muy recomendable que observemos antes cómo se desarrolla y veamos después como participar en ella. En el caso de Els Plens, por ejemplo, cuando las luces se apagan, los cohetes, el humo y el gentío (cerca de 6.000 personas) toman la plaza. Si no queremos agobiarnos entre tanto alboroto, lo mejor que podemos hacer es ver la primera representación desde fuera y valorar después si queremos vivir la escena desde dentro o simplemente desde los extremos de la plaza. Se hacen cuatro Plens diarios así que tenemos varias oportunidades para sumarnos a la multitud.

Els Plens. / Autor: Foto Luigi. / Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum.
Els Plens. Foto por: Luigi (Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum).

5. También es cosa de niños

Pese a que el fuego está presente de forma continua, por extraño que nos parezca, La Patum también es cosa de niños. De hecho, existe una fiesta exclusiva para ellos. El viernes se celebra La Patum infantil, formada por los mismos elementos que la de los adultos pero con dimensiones más reducidas. Por la mañana, un pasacalles anuncia el inicio de las actividades y a partir de aquí, toda la jornada sigue a rajatabla las tradiciones: comparsas, bailes y petardos, aunque todo con la garantía y seguridad adecuadas para los más pequeños. Si nos animamos a llevar a nuestros hijos a Berga, les estaremos haciendo partícipes de una fiesta que ha sido declarada Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.

Gegants de La Patum. / Autor: Foto Luigi. / Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum.
Gegants de La Patum. Foto: Luigi (Cedida por: Archivo Patronat Municipal de La Patum).

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