Restaurantes cerca del Congreso de los Diputados

Mesas para cocinar acuerdos políticos

Mesa lista para cuatro en Vinacoteca Moratín.
Mesa lista para cuatro en Vinacoteca Moratín.

Todo resulta mucho más fluido en torno a un buen plato y a un buen vino. En el momento de tomar decisiones importantes es esencial crear un clima distendido y agradable. Para que sus señorías lo tengan fácil, les recomendamos una ruta 'in crescendo' por los restaurantes alrededor del Congreso de los Diputados más adecuados para alcanzar consensos.  

El primer restaurante al que pueden ir es, probablemente, el que mejor conocen. Los reservados de 'La Ancha' de la calle Zorrilla son un clásico como bien saben muchos diputados desde la primera legislatura. Eficaz y amablemente regentado por la familia Redruello desde su fundación, sus señorías podrán entrar en materia mientras degustan su fantástica tortilla con almejas y sus archiconocidas lentejas. Los que tengan más saque podrán continuar con el famoso escalope Armando y los que prefieran algo más ligero, para mantener la lucidez, disfrutarán con unos dados de merluza con salsa de chipirones.

Preparación del famoso (e ingente) escalope Armando de La Ancha. Foto: Facebook La Ancha.
Preparación del famoso (e ingente) escalope Armando de La Ancha. Foto: Facebook La Ancha.

También a escasos metros del Congreso, en un entorno más informal, nuestros representantes pueden reservar en 'AskuaBarra' (Calle Arlabán, 7) para que Nacho Gadea les ayude a relajar la situación a través de unas ricas patatas bravas, una sabrosa ensaladilla rusa y unas estupendas croquetas de rabo de toro, pollo y curry. Seguro que entenderán mejor los planteamientos de los adversarios en cuanto prueben las cocochas y, sobre todo, el steak tartar, uno de los mejores de la capital.

De todas formas, para los primeros días de reuniones en los que tienen que recuperarse de la campaña electoral y olvidarse de todo lo que han dicho unos de otros durante la misma, la mejor opción es andar unos 450 metros hasta la calle Santa María para sentarse en la mesa grande del fondo de 'Triciclo'. Es un local bullicioso, que suele estar lleno y que no va a permitir entrar en materia, pero sí va a ayudar a conocerse con mayor profundidad a los negociadores mientras comparten platos de temporada, sencillos y sabrosos como el atún rojo soasado, el rosejat de marisco y pescado o el ceviche nikkei. Lo mejor de 'Triciclo' es pedir casi toda la carta en diferentes tamaños para probar cuantos más platos mejor y, en ese sentido, sus señorías no tendrán problema en dejarse aconsejar por dónde continuar. El pichón, el bacalao, el lomo de vaca o el carré de cordero asado podrían ser buenas elecciones.

Triciclo por fuera, ¿quién se resistiría a entrar aquí? Foto: Facebook Triciclo.
Triciclo por fuera, ¿quién se resistiría a entrar aquí? Foto: Facebook Triciclo.

Un poco más abajo, en la misma Calle Santa María, también podrían seguir profundizando en su relación en 'Bistronomika', una de las últimas aperturas del Barrio de las Letras, donde Carlos del Portillo ejecuta, en su minúscula cocina, unos estupendos platos de pescado. Los equipos negociadores deberán ponerse en manos del cocinero y aceptar su propuesta de platos, como antesala de lo que tendrán que hacer cuando empiecen a tomar medidas y acuerdos. Unas buenas verduras de temporada, varios pescados según mercado y el pichón para acabar podría ser el menú perfecto.

Una vez iniciadas las conversaciones, puede ser necesario desatascar algún aspecto concreto de los parámetros negociadores. Para poder avanzar, deberían tener reuniones bilaterales en un ambiente distendido. Una buena opción para conseguir este objetivo podría ser la barra de 'Umiko' (Calle de los Madrazo, 18), en la que con unos palillos en los dedos y un magnífico surtido de niguiris se puede salvar cualquier discrepancia, por grande que sea.

'Umiko', un lugar diferente para entabalar un diálogo más fresco. Foto: Facebook Umiko.
'Umiko', un lugar diferente para entabalar un diálogo más fresco. Foto: Facebook Umiko.

Si la desavenencia no se logra resolver y hay que proponer otras alternativas en un ambiente más serio e íntimo, el restaurante perfecto sería 'Vinoteca Moratín'. Tiene pocas mesas, una excelente decoración y un servicio cercano y amable que puede ayudar a llegar a acuerdos importantes. Los puerros confitados, el salmón marinado y los canelones de carrillada de ternera son una buena manera de afrontar el problema. Según se va llegando a la solución, recomendamos la merluza al cava, el steak tartar y el pollo asado al albariño. Mesa preparada para la pactos...

Para entrar ya en materia de acuerdos, les proponemos cruzar el Paseo del Prado y a unos 800 metros entrar en 'García de la Navarra' (Calle Montalbán, 3) para, con un buen vino en la mano, preparar la negociación que comenzará en 'Alabaster' (Calle Montalbán, 9). En este elegante restaurante de cocina gallega, sus señorías contarán con los mejores mediadores posibles para acercar posturas, Fran Ramírez y Óscar Marcos, que harán todo lo posible para que los acuerdos lleguen a buen puerto. La tosta de sardina ahumada y la cigala empanada puede ayudar mucho al principio, para continuar con unos guisantes, una de las mejores merluzas que se pueden comer en Madrid y unas sabrosas mollejas.

Antonio Hernando, jefe de cocina de Alabaster. Foto: Facebook Alabaster.
Antonio Hernando, jefe de cocina de Alabaster. Foto: Facebook Alabaster.

En esa misma zona se puede conseguir cerrar un gobierno si lo dejamos en manos de Abraham García en 'Viridiana'. Con su tradicional arte en la cocina y en la sala, seguro que comienza sirviéndoles unas lentejas con curry y la, ya clásica, sartén de huevos con trufa. Es posible que también degusten los arenques del báltico marinados, unos caracoles guisados, las carrilleras de atún rojo, un sabroso secreto ibérico y la pintada de las Landas con mole poblano. Abraham podría continuar, con su habitual generosidad, sirviendo platos hasta que no pudieran comer más y llegaran a un acuerdo de investidura. Probablemente, estamos ante la solución definitiva al problema de gobierno de nuestro país.

La señorial y elegante recepción de 'Horcher' para que sus señorías pacten. Foto: Victoria Muñoz y Carla Arango.
La señorial y elegante recepción de 'Horcher' para que sus señorías pacten. Foto: Victoria Muñoz y Carla Arango.

Una vez conseguido el acuerdo de investidura, los equipos de negociación deberían celebrar convenientemente el esfuerzo realizado y la consecución de los objetivos. Hay dos históricos restaurantes que, por su solera y tradición, son los perfectos para solemnizar este momento. Por un lado, los salones de 'Lhardy'recibirían encantados un acto más de los muchos que ya han vivido a lo largo de su historia. Un menú, típicamente madrileño, a base de callos y cocido cumplirían bien para deleite de sus señorías. Por otro lado, dado que la ocasión lo merece, podrían tirar la casa por la ventana y celebrarlo en 'Horcher', cuyos salones también han vivido grandes acuerdos políticos a lo largo de la historia de nuestro país. Si es un acuerdo rápido, por los productos de temporada, un buen menú sería el gazpacho de bogavante, el lomo de corzo asado y el Stroganoff. Si se alarga hasta otoño, disfrutarán con los mejores platos de caza de la capital, sobre todo la famosa perdiz a la prensa.

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