Receta de engañabobos

Golosas natillas con merengue

Una tentación para los más golosos. Foto: Agefotostock.
Una tentación para los más golosos. Foto: Agefotostock.

Recetas en el artículo

  1. 01. Natillas con engañabobos

Engañabobos. Sí, así, como se lee, bueno, no así, engañabobuh, porque es receta de Extremadura. Son las natillas con merengues, a los que en esta región extraordinaria también los llaman volaos, porque son como que se los lleva el aire, que se vuelan...

Natillas con engañabobos

  • 100 g de azúcar (merengue)
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 vaina de vainilla o, si se prefiere, 1 palo de canela
  • 4 claras a temperatura ambiente (merengue)
  • 6 huevos
  • 750 ml de leche entera de vaca, o de oveja si se tiene y se desea
  • 80 g de azúcar


PARA 4 PERSONAS
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 minutos
TIEMPO DE COCCIÓN: 25 minutos

ELABORACIÓN DE LAS NATILLAS CON MERENGUE:


Poner a calentar a fuego muy suave la leche con el aroma elegido en un cazo de boca ancha. Separar las yemas de los huevos de las claras y echar las yemas en un cuenco y 4 claras en otro –reservar las 2 sobrantes para otro uso o añadirlas a las yemas, pues a veces las natillas se cuecen con yemas y claras–.

Batir las claras con una batidora eléctrica o manual, primero despacio, añadir el zumo de limón cuando estén ya espumosas e ir subiendo la velocidad de batido al tiempo que se añade el azúcar –100 g– poco a poco al principio y casi de golpe al final, cuando ya se bate con rapidez, hasta que estén bien subidas y consistentes.

Cuando la leche esté a punto de romper el hervor, coger, con una cuchara de servir, grandes trozos del merengue y con otra darle forma ovalada, como de huevo grande, y echarlo sobre la leche casi hirviente. Echar los que quepan en el cazo sin molestarse unos a otros. Dar la vuelta a los engañabobos al cabo de 5-6 minutos, cocer el mismo tiempo por la otra cara y retirar con la espumadera a un trapo de cocina bien limpio para que se enfríen y escurran.

Batir las yemas que están en otro cuenco con el azúcar –80 g–. Verter encima la leche donde se hicieron los engañabobos –habrá un poco menos, no importa, es lo previsto– batiendo y luego devolver al cazo el batido pasándolo por un colador fino pequeño –así se retiran las pieles y chalazas de las yemas–. Acercar de nuevo al fuego suave para que, sin dejar de mover con la espátula de los dulces, las natillas cuajen y espesen un poco –al enfriarse espesarán más–. Retirar de inmediato del calor e introducir en un barreño o el fregadero con agua fría en el fondo, para cortar el hervor. Dejar enfriar.

Servir las natillas con sus engañabobos por encima. 

NOTA: Se puede esparcir por encima de los engañabobos un par de puñados de almendras garrapiñadas picadas o hacer un caramelo con 100 g de azúcar y la mínima cantidad de agua para humedecer sobre fuego suave y continuo, sin removerlo, hasta que se dore. Verter por encima de los engañabobos puestos sobre las natillas en chorrito muy fino, dibujando casi un hilo de caramelo. 

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  1. 01. Natillas con engañabobos