Ponches muy hot: Receta clásica y el tradicional 'mulled wine'

El ponche vuelve a estar de moda, ¡prepáralo en casa!

Vaso de ponche
El ponche está viviendo un resurgimiento en todo el mundo. Foto: Agefotostock.

Se prepara en un bol, se sirve con un cucharón y tiene infinitas posibilidades. Hablamos del ponche, una bebida que en Estados Unidos y en algunos países europeos arrasa en estas fechas y que cada vez más bares incorporan en sus cartas. Hoy te enseñamos a preparar la receta clásica y el tradicional mulled wine escandinavo. ¡Salud!

El ponche es una bebida que aquí o nos recuerda a guateque o bien asociamos con los bailes de graduación de las películas americanas. Sin embargo, el ponche es en realidad una de las mezclas más antiguas de la humanidad. Ya en Roma se maceraba el vino con especias, miel y frutas para ayudar a hacerlo más bebible (hace 2.000 años el vino no era un Viña Tondonia, precisamente). Su origen, como el de casi todas las bebidas mezcladas, no está claro, pero la primera vez que aparece denominado como tal es en 1638 por el aventurero alemán Johan Albert de Mandelslo.

Puesto de ponche en un mercado británico
El ponche es el trago que reina en los mercados navideños y en las fiestas y celebraciones durante el invierno. Foto: Agefotostock.

En las culturas del centro y norte de Europa el ponche en su formato bebida caliente no ha perdido vigencia, y hoy en día es el trago que reina en los mercados navideños y en las fiestas y celebraciones durante el invierno. Las culturas anglosajonas, por su parte, son muy entusiastas del ponche desde que se convirtió en una de las bebidas más populares entre la aristocracia británica y también entre los colonos americanos durante los siglos XVIII y XIX. Y aquí también tenemos nuestro ponche estrella y no es otro que la sangría

Pero, ¿a qué llamamos ponche? El ponche es, básicamente, un alcohol macerado o infusionado con diferentes ingredientes. Y en su naturaleza lleva la marca de la época de las grandes travesías mercantiles, ya que en sus inicios solía combinar unos cinco ingredientes llegados de los viajes marcopolianos (alcohol, agua, cítricos, endulzante y especias). A finales del siglo XVII se incorporó también el té. En cuanto al alcohol utilizado, puede ser de todo tipo, desde brandies y whiskies a vinos o champagne. A partir de aquí, como se suele decir, las posibilidades son infinitas, aunque hay algunas "reglas" (o más bien consejos) que ayudan al éxito: el té negro casa bien con destilados envejecidos como el ron, el coñac o el whisky, mientras que los tés verdes y herbales combinan mejor con otros como el vodka o la ginebra. 

Ponche de huevo
En Estados Unidos uno de los más populares es el ponche de huevo o 'eggnog'. Foto: Agefotostock.

Ponches hay muchos, muchísimos, y algunos son muy característicos de una zona del mundo o de una época concreta del año. En Estados Unidos existen infinidad de variaciones, aunque uno de los más populares es el ponche de huevo o eggnog, a base de huevo, azúcar y leche y que se toma principalmente en Navidad. A mediados del siglo XIX el ponche empezó a perder popularidad por varias razones, como por ejemplo que aparecieron bebidas destiladas mucho más sofisticadas y que, por tanto, no tenían por qué ser disimuladas con cítricos y especias, o que con el advenimiento de la industrialización llegó también la urgencia incluso en el beber, y un trago preparado al momento era mucho más útil que todo el ritual que conlleva preparar un ponche.

Pero como todo "vuelve a volver", el ponche navideño está viviendo un resurgimiento en todo el mundo, principalmente en Estados Unidos. Para que tú también estés a la última, te traemos dos recetas universales, el ponche clásico (que se toma frío) y el mulled wine, que data de la época romana y que hoy en día es un clásico de las fiestas navideñas en Centroeuropa. 

Ponche clásico

  • 150 g de azúcar blanco
  • 1 botella (750 ml) de ron envejecido
  • 1 l de té negro frío
  • 6 limones
  • Varias rodajas de limón y nuez moscada rallada al instante para adornar

Ponche
El ponche siempre triunfa en Navidad. Foto: Agefotostock.

PARA 12 VASOS

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 35 minutos

ELABORACIÓN:

Preparación del Oleo Saccharum, la base de muchos ponches. Que no te asuste su nombre, se trata de una especie de sirope en el que el azúcar en vez de disolverse en agua o zumo, se disuelve directamente en los aceites esenciales de un cítrico. Para ello pela tres limones evitando la parte blanca de la piel, que amarga, y pon las pelas en un bol junto con el azúcar. Machaca suavemente para ir soltando sus aceites. Déjalo reposar entre media hora y una hora entera en un sitio oscuro y seco, como por ejemplo, en el interior del horno apagado. Cuando haya pasado ese tiempo verás que los aceites de la piel del limón han absorbido el azúcar y tiene la consistencia de arena mojada. 

Preparación del resto de ingredientes: exprime el zumo de todos los limones; deben producir aproximadamente 180 ml de zumo. Prepara un litro de té usando bastantes bolsitas para conseguir que sea fuerte. Déjalo enfriar.

La mezcla: cuando esté listo el Oleo Saccharum, añade el zumo de los limones removiendo hasta que el azúcar se disuelva completamente. Remueve las pieles de limón y después retíralas. Añade el ron y enfría la mezcla en la nevera. 

Ponche
Las culturas anglosajonas son muy entusiastas del ponche desde que se convirtió en una de las bebidas más populares entre la aristocracia británica. Foto: Agefotostock.

A la hora de servir: en un bol grande (y bonito) pon una buena cantidad de cubos de hielo o un bloque de hielo entero. Añade la mezcla de limón con ron y después el té. Adorna con rodajas de limón y ralla un poco de nuez moscada. Sirve en vasos de ponche (suelen ser tazas de cristal) preparadas ya con un hielo. 

NOTA: También se puede preparar con cualquier otro té y cualquier destilado. 

Mulled wine

  • 1 botella de vino tinto (preferiblemente con carga tánica ligera como Garnacha, Merlot, o Pinot Noir)
  • 1 g de clavo entero
  • 2 barritas de canela en rama bien trituradas
  • 2 semillas de cardamomo bien trituradas
  • 50 g de azúcar moreno
  • 60 ml de brandy
  • Anís estrellado de adorno
  • La piel de una naranja


 PARA 4 O 6 VASOS

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 min +1 hora de reposo 

ELABORACIÓN: 

Corta la piel de naranja en tiras largas evitando la parte blanca. Pon las tiras de naranja junto con las especias en una bolsa de tela de algodón para colar, como las de té o queso, y anúdala con una cuerda. En una cazuela grande, echa el vino y pon la bolsa a infusionar a fuego medio.

Ahora solo falta brindar. Foto: Agefotostock.
Ahora solo falta brindar. Foto: Agefotostock.

Añade el azúcar y remueve hasta que se disuelva. Calienta la mezcla hasta que empiece a humear pero sin dejar que llegue a hervir. En ese momento baja el fuego y déjalo calentar durante 30 minutos. Pasado ese tiempo, pruébalo y rectifica de azúcar si es necesario. Retira del fuego y añade el brandy. Sírvelo con un cucharón en vasos o tazas resistentes al calor y adorna con una o dos estrellas de anís. 

NOTA: A base de vino caliente, su versión nórdica se llama Glögg y es el rey de las fiestas navideñas.