Cuando llega el verano y soñamos con las vacaciones perfectas, a menudo nos imaginamos dándonos un refrescante chapuzón en una piscina paradisíaca. Por eso en esta ocasión, para elegir hotel, nos vamos a olvidar de factores como la ubicación, el tamaño de las habitaciones o incluso el precio, para centrarnos en lo que realmente es importante: buscamos piscinas de película, espectaculares, para quedarnos a remojo hasta tener arrugados los dedos de las manos. Asegúrate de meter en la maleta el bañador y la toalla porque será lo único que necesites para ser feliz en cualquiera de los alojamientos de este listado.