{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Esponellà

Inmensidad verde

Compartir

Sobre una alta colina y al abrigo del río Fluviá se levanta el pequeño pueblo gerundense de Esponellá. Conformado por un total de ocho pedanías, tiene en la agricultura su principal seña de identidad. La piedra, presente en todas las casas, comparte espacio, y protagonismo, con el verde de los campos adyacentes del Pla de Martís que, inmensos, dotan a la comarca de Pla de l’Estany, y por consiguiente a esta localidad, de una riqueza natural envidiable. Cinco minutos bastan para comprobar que Esponellá es una oda a la tranquilidad. Apenas se ve a nadie transitar por sus empinadas y estrechas calles en las que difícilmente cabe un vehículo. Tras sortear unas cuantas, llegamos a la ‘madre del pueblo’: la  iglesia parroquial de Sant Cebriá.  Románica y del siglo X, se sitúa en el punto más elevado de toda la villa y rinde tributo a San Cipriano. Si la iglesia es su 'madre', el castillo, o los restos que quedan del mismo, ejerce como 'padre'. Medieval, fue levantado entre los siglos XI y XVII y aún hoy domina toda la comarca. Abandonado a su suerte hace más de 300 años, parece querer negarse a la evidencia y,  desde su privilegiada ubicación, continúa vigilando a Esponellá, la verde tierra que le vio nacer.

Contacto