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Maria de la Salut

Embutidos entre el sosiego

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En el interior de Mallorca, el pequeño municipio de Maria de la Salut conserva sus tradiciones y patrimonio histórico. Es un pueblo sosegado y arraigado a la tierra, a la agricultura, a medio camino entre Sineu y Santa Margalida. Un lugar donde poder degustar exquisitos embutidos como la sobrasada o el camaiot. O licores de almendra o ensaimada, además de los de hierbas dulces.

Entre su patrimonio destaca la iglesia parroquial de la Mare de Déu de la Salut, con una imagen antigua y bella de la Virgen de la Salud. La finca de Roqueta, del siglo XVI, tiene elementos góticos y está rodeada de jardines. Los viejos molinos harineros se pueden ver en la parte alta.

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