Palacio de La Lonja

Palacio de La Lonja

Haciendo tiempo en la plaza del Pilar de Zaragoza es posible admirar la majestuosa belleza de la basílica de Nuestra Señora del Pilar y, justo al lado, el palacio de la Lonja. De estilo plenamente renacentista, fue el edificio más importante de Aragón durante el siglo XVI. De engañosa figura, más adelante explicaremos el por qué, el palacio de La Lonja muestra una fachada de tres pisos con amplios ventanales que dejan entrar una espectacular luz en su interior. Destinado, en un principio, para servir como lonja a los mercaderes de la ciudad, hoy esta desconocida construcción está destinada a albergar diferentes exposiciones culturales. En las alturas de su tercera planta, esconde un mirador, decorado con estatuas de yeso, desde el que, al levantar un poco el cuello, tenemos una singular fotografía contrapicada de la basílica de Nuestra Señora del Pilar. Una vez dentro, descubrimos cuál es el secreto que esconde este edificio y es que las divisiones exteriores, que nos han mostrado la existencia de tres pisos, son inexistentes y es que La Lonja está formada por un gran salón, de una sola planta, sostenida magníficas columnas anilladas cubiertas por bellísimas bóvedas que se asemejan a flores de ocho pétalos. Pequeños querubines en forma de ángeles portan por toda la estancia el escudo de Zaragoza, protagonista indiscutible de la decoración del edificio. Sobre esta enorme sala se encuentra una escalera de caracol por la que se accede al mirador anteriormente mencionado.

Más monumentos en Zaragoza