Palacio de La Aljafería

Palacio de La Aljafería

Palacio de la Aljafería significa palacio de la Alegría en árabe. Y esa es la impresión que produce cuando, desde la plaza de la Ciudadanía, ya se distingue su majestuosa silueta, abrazada por una gran muralla y rodeada de torreones semicirculares. Recuerda a castillos sirios y jordanos. Al atravesar sus muros llegamos a un espléndido jardin conocido como Patio de Santa Isabel, donde se levanta una pequeña, pero hermosa mezquita decorada con grandes y vivos colores. Pero el palacio de la Aljafería no solo vivió su época de grandeza durante el periodo musulmán; desde su construcción, en el siglo XI, ha sido residencia de recreo de los reyes musulmanes de Saraqusta, palacio de los Reyes Católicos, cárcel de la Inquisición y actual emplazamiento de las Cortes de Aragón.

Como símbolo de poder y grandeza, Isabel y Fernando construyeron lo que hoy en día se considera la joya del palacio, el Salón del Trono, una magnífica estancia con altos techos de madera dorada y suelos de mármol, con una decoración que representa la inmensidad del firmamento. Siglos más tarde, esta fortificación se convirtió en un fuerte en el que se excavó un profundo foso atravesado por imponentes puentes levadizos.

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