Empecemos por el principio. El origen es el efecto “atrapanubes” que crea intensas lluvias en Villaluenga del Rosario. Todo ello permite el surgimiento de unos pastos excepcionales de los que se alimenta el ganado. Precisamente de esos animales se obtiene una leche de gran calidad que se usará para la elaboración de los prestigiosos quesos. A las afueras del municipio, existe un museo que cuenta cómo nació este producto, su proceso de elaboración y su importancia en la dieta mediterránea. La visita se acompaña de audiovisuales. Igualmente en las mismas instalaciones se pueden adquirir todas las variedades de este producto e, incluso, algunas de ellas (como el payoyo) han alcanzado gran fama a nivel internacional en países como Reino Unido o Estados Unidos. El museo del Queso refleja la verdadera pasión de sus habitantes por crear productos de excelentísima calidad que impresionan al mundo.