Consejos imprescindibles para el Camino de Santiago

Camino de Santiago.
Camino de Santiago.

El verano es la época elegida por la mayoría de peregrinos para realizar la ruta más famosa de nuestro país: el Camino de Santiago. Existen múltiples opciones para completar este recorrido hasta la capital gallega. Ya sea a pie, en bicicleta o a caballo, desde Francia, País Vasco o Andalucía, realizar el Camino implica siempre un importante esfuerzo físico y una impresionante experiencia vital. Para completarlo sin contratiempos y aprovechar al máximo el viaje, hay unos consejos básicos que no podemos pasar por alto.

Todos los caminos llevan a Santiago

Debemos elegir la ruta que mejor se adapta a nuestras necesidades: tiempo disponible, forma física y objetivo personal. Si tenemos buen fondo y muchos días por delante, por ejemplo, podemos hacer el Camino Francés que parte desde Saint Jean de Pied de Port (Francia) y nos plantea el reto de hacer 770 kilómetros. Si, por el contrario, tenemos poco tiempo, podemos conseguir la Compostela (certificado de haber realizado el Camino) recorriendo los últimos 100 kilómetros de esta ruta, que unen Sarria (Lugo) con Santiago.

Menos es más

Aunque pueda parecer una obviedad, a la hora de hacer la mochila no todos los peregrinos recuerdan que van a tener que cargar con ella durante todo el camino. Por eso es de vital importancia que valoremos muy bien lo que vamos a necesitar. Hay algunos elementos imprescindibles que pueden sernos de gran ayuda a lo largo del recorrido: toalla de secado rápido, un chubasquero, papel higiénico,  imperdibles (nunca sabes cuándo los vas a necesitar) y tapones para los oídos y antifaz (no siempre es fácil dormir en los albergues). 

Cuida tu mejor tesoro

Nuestros pies son nuestro gran tesoro, por ello debemos empezar a cuidar de ellos incluso antes de empezar el Camino. Lo más importante es elegir el calzado adecuado. Aunque muchos peregrinos optan por las botas de montaña, si no estamos acostumbrados a ellas la mejor opción son unas zapatillas de deporte. Sea cual sea nuestra elección, es imprescindible que estrenemos el calzado días antes del viajepara evitar rozaduras, de hecho, es incluso mejor que las botas sean viejas. Por otro lado, es recomendable llevar unas sandalias con las que los pies respiren y descansen al terminar la etapa.

El saber no ocupa lugar

El Camino de Santiago es una de las mejores formas de conocer el paisaje español, por lo que es vital que viajemos informados si no queremos perdernos detalle. Para evitar llevar documentación impresa o guías de viaje que ocupen un lugar imprescindible en nuestra mochila, lo mejor que podemos hacer es optar por alguna aplicación móvil que podamos consultar desde nuestro teléfono. El Planificador de Guía Repsol, por ejemplo, te permite añadir las fichas de todo aquello que quieras ver en tu viaje y descargar un pdf que puedes consultar offline cuando quieras y donde quieras. 

Abre tu mente

Independientemente del motivo por el que se realice el Camino de Santiago –religioso, espiritual o simplemente turístico- esta es una experiencia única y especial. A lo largo de la ruta encontraremos a peregrinos llegados del mundo entero, cargados de vivencias e historias. No debemos dejar perder esta oportunidad de charlar con ellos, conocer otras culturas y compartir el objetivo que nos ha reunido en ese lugar del camino: llegar a Santiago de Compostela. Siempre es una buena idea llevar con nosotros un pequeño diario donde podamos anotar las experiencias que vivamos a lo largo del viaje.   

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