Menús con recetas fáciles para la cena de Nochebuena

7 recetas para lucirte en Navidad

Con las Navidades a la vuelta de la esquina, toca ir al mercado y pensar en esos platos especiales que cocinaremos en los últimos días del año. Si este año te toca a ti ponerte manos a la obra, te proponemos estas 7 recetas fáciles para lucirte con tu familia en la cena de Nochebuena o en la comida de Navidad.

Entrantes

Enrollado de ensalada de invierno con anguila ahumada

  • 1 bulbo de hinojo
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 20-28 g de harina de repostería
  • 250 ml de nata
  • 250 ml de yogur espeso (griego o mayonesa muy espesa)
  • 2 cebolletas (blancas redondas o 4 alargadas)
  • 2 limones (sin tratar)
  • 2 nabos (tiernos y grandes, pelados)
  • 30 g de almendra molida
  • 3-4 cucharadas de mostaza (de Dijon o más o menos picante, según gustos)
  • 3-4 zanahorias
  • 4 huevos orgánicos o camperos
  • 500 g de filetes de anguila ahumada (sin piel ni espinas)
  • 5-6 cucharadas de aceite de oliva (si se utiliza yogur)
  • 60 g de azúcar
  • 60 g de fécula de maíz
  • Cebollino y alcaparras (para el adorno)
  • Pimienta
  • Sal

La base de la entrada del menú es un bizcocho dulce. Sí. Fue una costumbre vigente hasta mediados del siglo XX en la cocina española y europea, tan sorprendente como sabrosa y de presentación muy bonita. Se rellena con una ensalada de verduras de invierno con anguila ahumada –que se puede sustituir por otro pescado ahumado o, en las mesas en las que haya algún comensal con intolerancia al pescado, por un fiambre de calidad, como lengua escarlata o lomo de París, que es un poco ahumado, en trozos; ambos están perfectos en este tipo de ensaladas–.

El único secreto para que este plato quede bien es equilibrar el dulzor del bizcocho con la acidez subida y el picor de la salsa, con lo que se evita que resulte soso y sin garra. A todos los ingredientes de la ensalada les va muy bien la acidez y el mordiente de la mostaza. Porque, además, terminan un poco 'curados', lo que permite dejar el plato acabado 1 o 2 horas antes de servirlo. Consulta aquí toda la receta.

Lombarda estofada con vino tinto

  • 1/2 palo de canela
  • 1 botella de vino tinto (Ribera del Duero, Toro, Jumilla)
  • 1 lombarda grande o 2 medianas
  • 2 cebollas moradas
  • 6-8 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 6-8 triángulos de pan fritos u hojaldritos de la forma que se quiera
  • Azúcar
  • Pimienta
  • Sal

La lombarda es una de las verduras clásicas de las comidas de Navidad, junto al cardo. Es la temporada en la que están en su mejor momento. Este preparado con vino tinto es una forma de respetar la tradición pero añadiendo un pequeño cambio que se convierte en grande al presentar la lombarda. Su color será de un rojo intenso y no de un morado desvaído. El trueque se percibe aún más al probarla. Exquisita. Consulta aquí toda la receta.

Ensalada de escarola y granada

  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 tazón de granos de granada
  • 3 cucharadas de aceite
  • 500 g de escarola lavada y en trozos


Una ensalada fácil, rica y de lo más saludable que puede servir como guarnición a un plato principal. Basta tener un poco de escarola y granos de granada para conseguir un plato 10. Consulta aquí toda la receta. 

Segundos platos 

Codornices con salsa de cacao

  • ½ palo de canela
  • 1 cucharada de ajonjolí
  • 1 cucharada rasa de cacao en polvo
  • 1 diente de ajo
  • 1 guindilla roja, seca o fresca (opcional y no imprescindible)
  • 1 tomate grande o 3 tomates al natural (escurridos y picados)
  • 20 codornices grandes (en mitades, deshuesadas y en chupachups)
  • 2 cebollas
  • 2 clavos
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo
  • 2 kg de batatas (del mismo tamaño)
  • 4-5 rodajas pequeñas de pan blanco
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Azúcar (al gusto)
  • Mantequilla
  • Pimienta
  • Sal

El cacao o el chocolate formaron parte desde la antigüedad de la historia americana de las salsas para aves de las cocinas indígenas de Mesoamérica. En el fondo es el origen del mole, que no es más que la combinación de ingredientes y especias americanas y europeas en una salsa de cacao de la cultura culinaria americana. A España llegó el chocolate para adaptarse a los platos de codornices, perdices, conejos y hasta vaca con chocolate. Este ejemplo no es tan cargado de especias y sabores como un mole, pero conserva esa mezcla de salado y dulce, ese aroma intenso a chocolate tan típica del mismo sobre un fondo un poco picante y especiado. Consulta aquí toda la receta.

Pechuga de pavo rellena en adobo

  • ½ pechuga de pavo grande –1 kg– con la piel y la de la otra pechuga en una pieza, si es posible
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 l de caldo de ave
  • 1 ramita de tomillo
  • 1 trufa pequeña, limpia y picada o en bastoncillos
  • 2 clavos
  • 2 hojas de laurel
  • 2 puñados de castañas cocidas, en trozos
  • 300 g de salchichas
  • 4 cucharadas de vinagre
  • 50 g de papada fresca picada
  • 6 bolas de pimienta
  • 75-100 g de mantequilla
  • Canela
  • Jengibre
  • Nuez moscada
  • Pimienta

Cuando se quiere servir pavo en la mesa de Navidad pero a su alrededor no se van a sentar 10 o 12 personas, esta es una opción inmejorable. Este asado adobado es perfecto para una cena de Navidad. Se puede hacer lo mismo, incluido el relleno, con un pollo de campo entero de más de 2 kilos y queda también estupendo para unas 6 personas. Hasta se puede deshuesar y volver a reconstruirlo ya relleno. Este plato se puede servir con puré de castaña, además de la ensalada. Consulta aquí toda la receta.

Postres

Pátina de membrillos o peras con miel y vino dulce

  • 125 ml de aceite de oliva virgen
  • 12 yemas y 3 huevos enteros orgánicos o camperos
  • 1 hoja de laurel
  • 200 ml de vino dulce
  • 250 g de miel
  • 4-5 membrillos medianos u 8 peras conferencia
  • Cominos molidos
  • Pimienta

Este plato se encuentra como acompañamiento para otros platos en el Libro IV de Apicio, subtitulado Toda clase de platos. El nombre de pátina se debe a que se cuajaba en una fuente un poco plana, una costumbre que les chiflaba a los romanos, para que el batido de huevos, vino y miel quedara como eso, como un 'revestimiento' de las frutas que había debajo –en otros casos eran verduras, filetes de lenguados o diversidad de alimentos–. Ya practicaban la técnica del 'tesoro escondido' bajo la capa cuajada de huevos o bajo una salsa, que ha llegado hasta nuestros días. Consulta aquí toda la receta.

Los romanos no servían postres en su mesa, pero les gustaba mezclar lo dulce con lo salado, como se ha seguido haciendo en la cocina europea hasta hace un par de siglos como mucho. Pero eso no quita para que se pueda convertir este cuajado o pátina en un postre. Es delicado, delicioso, lo que no deja de sorprender con los aromas que se le añaden. Más fácil de hacer con peras, más refinado, es más sabroso con membrillos.

El oro del Rin

  • 100 g azúcar molida
  • 100 g chocolate de cobertura
  • 100 g de azúcar
  • 100 g mantequilla
  • 140 g de avellanas (tostadas y molidas)
  • 150 g azúcar glas
  • 150 g mantequilla blanda
  • 1 cuchara de cacao en polvo
  • 1 hoja de pan de oro
  • 1 zumo de limón
  • 200 g avellanas (ligeramente tostadas y molidas)
  • 30 g de harina (2 cucharas medio rasas)
  • 5 huevos orgánicos o camperos
  • 8-10 cucharadas de nata líquida
  • Azúcar avainillada
  • Azúcar avainillada y un poco de leche
  • Mantequilla y harina para el molde
  • Sal

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX estuvo muy de moda dar a las tartas más requeridas de los salones de París el nombre de las óperas que más público y éxito tuvieran en ese momento: La dama blanca, Don Juan, El oro del Rin... Aún hoy se estila la tarta Ópera en alguna que otra pastelería de calidad y no es más que una reminiscencia de aquellas denominaciones rimbombantes. Consulta aquí toda la receta.