Novés

Novés

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Asentamiento milenario (se han encontrado monedas y herramientas romanas), con población estable desde el siglo XI, Novés guarda en su historia un hecho notable: entre los años 1590 y 1605, Lope de Vega fijó su residencia en la denominada Casa de las Cadenas, todavía en pie.

Puede ser este un buen lugar para empezar la visita de un pueblo situado en la comarca de Torrijos, 42 kilómetros al noroeste de Toledo, en un territorio suavemente ondulado. La casa que ocupó el dramaturgo fue primero sinagoga y luego se rehabilitó como vivienda de dos pisos, el primero revocado y el segundo de ladrillo y mampostería, con una singular rejería en las ventanas.

A través de la amplísima calle de la Amargura se conecta fácilmente con el corazón del pueblo, representado por la plaza de España, lugar de paseos y reuniones, espacio que alberga el ayuntamiento. Al lado mismo, la plaza de Juan Padilla y la iglesia de San Pedro Apóstol, monumento principal de Novés, edificado en el siglo XVII con un estilo sobrio y elegante. Algunas calles, como la Real, muestran excepcionales ejemplos de arquitectura popular en ladrillo visto.

De menor interés arquitectónico, pero dignos de ser mencionados, son otros puntos de la localidad, como la ermita del Santísimo Cristo de la Sangre (y el Crucero devocional del siglo XVIII ubicado a su lado) o la fuente de los Tres Caños. Extramuros se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Monjía, del siglo XV y consagrada a la patrona del pueblo, y la pequeña ermita renacentista de San Roque.

En cuanto a valores medioambientales, Novés se levanta en un entorno con grandes extensiones de cereal, perfectos para aves esteparias como la avutarda. Y si se quiere caminar, una gran opción es acercarse a las pequeñas lagunas que se forman en el arroyo Grande del Molinillo, unos tres kilómetros al norte del pueblo.

En las fiestas de San Miguel (el día grande es el 29 de septiembre) se practica el 'tiro al tango'. El juego consiste en intentar derribar con los 'pesucos' (dos discos de metal) un cilindro de madera colocado verticalmente (el tango). Sobre este se ponen las monedas procedentes de las apuestas, que serán para quien logre tirarlo.