Recetas sorprendentes: 5 platos con nombres curiosos

Platos insultantemente ricos

En todas las culturas culinarias hay nombres de ciertos preparados y recetas que resultan sorprendentes, hasta vejatorios o francamente groseros. Es cierto que también los hay divertidos y otras veces ocultan la realidad. En lugar de dedicar más espacio a explicar algunos nombres, creo que será mejor entrar en cada uno de ellos, en el fondo de la denominación o su razón de ser y en la parte divertida, si la hay, de esta costumbre. La cocina es divertida, siempre lo ha sido.

# 1. Sopa de parida

1. Sopa de parida 

La sopa de parida –vaya nombrecito– era la primera cosa que se les daba a las mujeres recién paridas hebreas, porque acababan de dar vida y tenían que reponerse del esfuerzo con una sopa sustanciosa. No todos los días se mataba una gallina de corral, pero la ocasión lo merecía. Verdura y huevo rematan este plato dee lo más curioso para los días fríos. 

La sopa de parida era la primera cosa que se les daba a las mujeres recién paridas hebreas. Foto: Agefotostock.
La sopa de parida era la primera cosa que se les daba a las mujeres recién paridas hebreas. Foto: Agefotostock.
# 2. Japuta en adobo

2. Japuta en adobo 

La japuta no es ni más ni menos que la palometa negra, porque también la hay roja –ni siquiera emparentadas por sus familias, solo por su nombre–, ésta última, pescado más refinado, merece otras preparaciones no tan agresivas. Este nombre tan insultante esconde un pescado muy rico si se le sabe tratar bien. Tiene una carne un poco pastosa con un sabor muy bueno. Para arreglar un poco esa textura viscosa poco agradable y potenciar su sabrosidad no hay nada como el vinagre o cualquier aliño bien ácido. 

La japuta se elabora con palometa negra y es una fritura muy típica del sur de España. Foto: Helena Poncini.
La japuta se elabora con palometa negra y es una fritura muy típica del sur de España. Foto: Helena Poncini.
# 3. Pringue de chochos (altramuces)

3. Pringue de chochos (altramuces)

No, no se solivianten ni se alboroten ante la mención de esta palabra en la mesa. No. Los chochos, en Salamanca, como también en casi toda América del Sur, no son más que los altramuces. El pringue, la pringá, el mojo, remojete o remojón son algunas de las formas de referirse a cremas para untar o para pringar con pan, picos o verduras. Este pringue es de Ecuador, pero muy bien podría acompañar a especialidades como atascaburras, ajopringue y ajilimójili con patatas y pimientos –a nombres insultantes y raros no hay quien nos gane–, en una mesa con aperitivos de nuestro país o a unos cuencos de hummus y guacamole. Una receta realmente sorprendente.

Los chochos, en Salamanca y en casi toda América del Sur, no son más que los altramuces. Foto: Agefotostock.
Los chochos, en Salamanca y en casi toda América del Sur, no son más que los altramuces. Foto: Agefotostock.
# 4. Pochas con codornices

4. Pochas con codornices 

Cansada con tantas citas, chanzas, recetas barrocas y especificaciones, la cocinera y divulgadora Rosa Tovar ha decidido que va a hacer unas pochas con codornices como a ella le parezca y sin seguir ninguna de las que se encuentran en libros e internet –de las que no ha leído ninguna para no verse "contaminada"–. Si a esta receta se le quiere poner morcilla de Burgos, freírla en rodajas a la hora de servir y acompañar la olla podrida con esa exquisitez recién frita, crujiente. 

Una receta "sin contaminar". Foto: Facebook 'Black Pepper & Co'.
Una receta "sin contaminar". Foto: Facebook 'Black Pepper & Co'.
# 5. Engañabobos

5. Engañabobos

Engañabobos. Sí, así, como se lee, bueno, no así, engañabobuh, porque esta curiosa receta es de Extremadura. Son las natillas con merengues, a los que en esta región extraordinaria también los llaman volaos, porque son como que se los lleva el aire, que se vuelan...

Una tentación para los más golosos. Foto: Agefotostock.
Una tentación para los más golosos. Foto: Agefotostock.