Gastronomika 2018 (Donosti)

Las cocineras se comen el festival 'gastro' de Donosti

Carme Ruscalleda inauguró Gastronomika 2018 reivindicando el papel de la mujer. Foto: Alfredo Cáliz.

¡Más cocineras! Entre las bambalinas del Festival San Sebastián Gastronomika 2018 no ha habido cocinero sin reivindicar el papel de las mujeres en la alta cocina, arrastrados por la fuerza de sus colegas Carme Ruscalleda, María José San Román o Begoña Rodrigo, entre las presentes, y otras ausencias que sobrevuelan el Kursaal de Donosti.

Son las 9:45h de la mañana, Carme Ruscalleda atraviesa la entrada del Kursaal y ya tiene muy claro que este es el momento de reivindicar a las mujeres cocineras. "No paremos, no podemos parar. Hay que empujar, empujar y empujar". Con esa energía y un rotundo "he cerrado, pero yo continúo", entra en el auditorio, inaugurando los 20 de años de Gastronomika.

Carme Ruscalleda
Ruscalleda anunció este año que 2018 será el último de su restaurante 'Sant Pau'. Foto: Sofía Moro.

Emocionada, con lágrimas en los ojos, ha recordado sus 30 años al frente de 'Sant Pau'. Ha subido el tono para reclamar la visibilidad a las cocineras y homenajear a tantas que mandan en los fogones, pero carecen de la proyección de sus colegas masculinos. "Hay que tomar conciencia. Las mujeres están aquí, liderando equipos potentes, haciendo vino, quesos… Mi cocina en Tokio la dirige una mujer por su talento, no por el hecho de ser mujer", nos dice tras bajar del escenario. Y añade tres consejos para las que empiezan. Primero: enamórate de tu profesión. Segundo: cree en ti. Tercero: organiza tu vida afectiva como los hombres.

María José San Román, de 'Monastrell' (1 Sol Repsol), que hace solo 15 días organizó en su restaurante de Alicante una comida para reunir a mujeres del universo gastro y que promete ser embrión de algo más grande, asegura que "alguien te tiene que decir que tú vales. Este ha sido un mundo muy machista en el que no se nos animaba. Hay que preparar el caldo de cultivo, como se ha hecho con tantos cocineros conocidos, para que las mujeres destaquen. Fabricarlas, entre comillas". A San Román le parece que las mujeres tiene una forma de ver la cocina más sana, equilibrada y con menos fuegos artificiales.

Begoña Rodrigo y María José San Román, dos chefs de altura en el Levante. Foto: Alfredo Cáliz y Sofía Moro.
Begoña Rodrigo y María José San Román, dos chefs de altura en el Levante. Foto: Alfredo Cáliz y Sofía Moro.

Begoña Rodrigo, de 'La Salita' (1 Sol Repsol), comparte con su colega que "en este país faltan más años para que haya paridad. El 8-M ha marcado un antes y un después. Es evidente el impulso colectivo que han supuesto movimientos como el #MeToo. Antes nadie quería ser cocinera porque era incompatible con tener una vida. Ahora las jóvenes ya no quieren pasarse 14 horas en la cocina por mucho que adoren hacerlo".

Han tenido que pasar muchos años para que el movimiento femenino, que arrasa a la grupa de las redes sociales y de la globalización, vaya conquistando territorio entre los pucheros, un reino que siempre fue femenino pero sin títulos para ellas. La mayoría de los chefs, conscientes de los vientos que soplan, no tienen inconvenientes en repartir loas.

Arbelaitz, Roca y Subijana, orgullosos del triunfo de algunas de las mujeres que han pasado por sus cocinas. Foto: Alfredo Cáliz.
Arbelaitz, Roca y Subijana, orgullosos del triunfo de algunas de las mujeres que han pasado por sus cocinas. Foto: Alfredo Cáliz.

Hilario Arbelaitz, mentor de tantos talentos que dirige 'Zuberoa' (3 Soles Repsol), deja claro desde el primer minuto que él milita hace tiempo en lo de las mujeres cocineras. "Yo he venido aquí con una mujer, de los 2.000 alumnos que tenía. Y he tenido alumnas magníficas, como Maca de Castro y Aizpea Oihaneder de 'Xarma Cook'. Además, en la cocina vasca las madres y las abuelas han estado siempre muy presentes".

Más allá de la reivindicación

También a Joan Roca el papel de las mujeres le resulta esencial, "aunque en los últimos años ha habido un parón que tenía que ver poco con la cocina y más con la incompatibilidad de la familia. Ahora estamos en un punto de no retorno, en el que las mujeres serán igual o mejor que nosotros en la alta cocina. Ambos estamos trabajando para que esta profesión deje de ser un sacrificio", apunta el chef de 'El Celler de Can Roca' (3 Soles Repsol).

Gastronomika 2018: sala de ponentes con Roser Torra
Roser Torras, responsable de Gastronomika 2018, junto a varios ponentes de la primera jornada. Foto: Alfredo Cáliz.

Y es que las jornadas interminables, tan nefastas para la conciliación, empiezan a ser asumidas también por ellos como un error que ir corrigiendo. Mario Sandoval, de 'Coque', se declara "defensor de la igualdad de la mujer con el hombre. Tengo dos hijas y un hijo. Pero lo que importa es que, más allá de la reivindicación, esto se convierta en realidad", explica el chef, que acaba de dar una charla, Cocinando con sal, en la que había más hombres que mujeres, la tónica habitual entre los alumnos a las ponencias del festival gastronómico de San Sebastián.

Paco Morales añade que "debe haber cambios en las presencias femeninas en actos como Gastronomika y otros eventos. Esto es tema de talentos y no de sexos. Conozco muchas mujeres talentosas que no están aquí, como la historiadora gastronómica Rosa Tovar", apunta el cocinero de 'Noor' (2 Soles Repsol).

Gastronomika 2018: Mundo fans
Además de las ponencias, los chefs deben atender a sus numerosos admiradores. Foto: Alfredo Cáliz.

Al lado, Jesús Sánchez de 'El Cenador de Amós' llega de una reunión de Euro-Toques –asociación europea de cocineros– en donde uno de los temas era la incorporación de mujeres a la junta directiva. "Ya son mayoría las vocales. Susi Díaz, Maca de Castro, Begoña Rodrigo, Yolanda León, Beatriz Sotelo, Verónica Muñoz y Fernanda Fuentes. La normalidad llegará cuando esto deje de ser noticia".

Gastronomika 2018: puestos en el Kursaal
Instituciones y empresas del sector participan en este evento que reúne desde hace 20 años al mundo gastro. Foto: Sofía Moro.

Como recalca Pedro Subijana, "los años me han demostrado que no son para nada el sexo débil en el trabajo, sino que son guerreras y con infinidad de capacidades". Y Roser Torras, organizadora del Congreso desde hace 20 años, concluye que "en las escuelas de cocina todavía hay más hombres que mujeres, por no hablar del déficit en los consejos de administración de las empresas".

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